lunes, 27 de junio de 2016

U2 - Mysterious Ways


En 1991 mi papá viajó a Estados Unidos. Le pedí que me trajera tarjetas de los X-Men que acababan de salir y otro disco de la banda que ya para entonces me gustaba: Depeche Mode.

En su lugar me trajo Milestone Editions de X-Men No. 1 y Fantastic Four No. 1 y una edición especial con caja de cartón del disco que acababa de salir: “Achtung! Baby”, de U2. Desde entonces me volví fan de la banda, gusto que me duró mas o menos hasta el “How to dismantle an atomic bomb”. Conservo la edición y cada que escucho ese disco me acuerdo de mi padre.

Hoy que se debate entre la vida y la muerte, lo quiero recordar con esta canción: el Señor se mueve por caminos misteriosos.

viernes, 24 de junio de 2016

La Mary Jane Watson que nunca fue.


Kirsten Dunst nunca me convenció como Mary Jane Watson. Tobey Maguire tampoco me convencía como Peter Parker hasta que lo vi actuar. Andrew Garfiled era super cool, pero un poco alejado del clase-mediero nerd que hará lo que considera correcto por encima de todo.

En cambio la Dunst siempre fue bastante agria como MJ, y lejos de ser la desinhibida chica con un corazón de oro era aburrida, higadito y principalmente en la parte 3 se nota su cansancio con el personaje. Sin embargo no puedo negar que es la viva imagen de Ann Margret, actriz en la que John Romita basó a la sensual pelirroja, así que entiendo por qué la escogieron.

Ahora Elizabeth Banks ha revelado que audicionó para el personaje pero los productores de Sony la consideraron demasiado vieja para interpretar a una niña de secundaria (que a mitad de la película ya estaría entrada en los 20’s de cualquier manera). Banks se tuvo que conformar con un modesto papel como Betty Brant, que nos puede dar una pista de lo que hubiéramos visto, pues en las pocas escenas en que interactúan había química con Maguire.

No puedo dejar de pensar en que su actuación pudo haber elevado a MJ a otro nivel y tal vez hubiéramos visto más Mary Jane en las nuevas versiones cinematográficas del personaje.

viernes, 17 de junio de 2016

Civil War II


Mientras DC exculpa los pecados de recoger las peores costumbres de los comics de los 90’s, Marvel visita nuevamente uno de sus bestsellers a manos de Brian Michael Bendis, ese Rey Midas que jamás ha sentido la necesidad de reinventarse: cada historia, cada línea tiene ese toque personal de shock value, de los diálogos interminables en donde cada personaje se comporta como un verdadero imbécil. En la misma escena Tony Stark llora la muerte de su mejor amigo, casi hermano, pero eso sí, se da tiempo de bromear sobre parcheesi y sobre como no ha torturado a un muchacho que secuestró.

El shock value es, precisamente lo que lleva a Bendis a iniciar la historia matando a uno de los pocos personajes afroamericanos que había dejado de ser un cliché tal y como lo inventara David Michelinie, para volverse un superhéroe por meritos propios: James Rhodey, War Machine.

Porque no importa lo incluyentes que Disney nos quiera hacer creer que son: al final, ya sea en celuloide o en papel, el sidekick afroamericano es el que sufre las consecuencias del actuar del héroe blanco al que sí le dan el protagónico. Al final Tony y Carol o Tony y Steve son los que debatirán, a punta de madrazos quién tiene la razón, en un dilema que es igual de absurdo que irrelevante. Civil War I por lo menos pretendía ser una alegoría del registro de armas, Civil War II, que pretende la alegoría de la invasión de la privacidad en el combate al terrorismo, es más un pretexto para que Marvel se hinche de dinero con historias que son un refrito del refrito del refrito de una historia que algún momento fue original e interesante. Ahora el motor es Ulysses, un Inhuman cuya habilidad es conocer el futuro. Carol Danvers la Captain Marvel, utiliza la información recabada para anticiparse a invasiones y otras amenazas intergalácticas, lo cual trae la pregunta de Stark, quien, todos sabemos gracias a Civil War I, es un libertario: ¿Qué pasa si la información me arroja que equis persona es un peligro para la seguridad? ¿está bien actuar antes de que el terro… digo, el super villano ejecute su plan malévolo? Claro que en este caso, la información arrojada viene de la mente de un inhuman y la amenaza latente es Thanos, por lo que solo un imbécil estaría de acuerdo con el planteamiento de Stark, que nada tiene que ver con la seguridad domestica de un país en el mundo post 9/11.

Pronto, el uso de la “información privilegiada” resulta contraproducente: en Civil War I un reality desencadena una tragedia. Esta vez es la mala planeación de Carol es la que lleva a la muerte del mejor amigo de Stark, lo que desencadena la furia del magnate quien procede a capturar a Ulysses y llevarlo a un cuarto de interrogación digno de Guantánamo, en donde lo culpa de enviar a su amigo a una misión que le costó la vida. Carol y los Inhumans, que ni ciudadanos estadounidenses son (por aquello del "civil") llegan y todos los héroes se enseñan los dientes, justo a tiempo para que Ulysses tenga otra visión: Hulk los va a matar a todos. Es una pena que Carol no tiene posibilidad de ver la imagen mental de Ulysses, como nosotros los lectores, porque se hubiera dado cuenta que este Hulk tiene el copetito de Amadeus Cho, el Totally Awesome Hulk y no hubiera perdido el tiempo yendo a visitar a Bruce Banner.

El aviso del numero 3 promete una batalla épica con Cho, claro, seguramente aderezada con 20 páginas previas de dialogo al estilo Secret War, House of M, New Avengers y todas esas historias en donde la acción es todo menos emocionante. Mucho ruido y pocas nueces.

Y yo me pregunto por qué los marvelitas seguimos castigándonos así. Tal vez es la culpa de haber generado a Bob Harras y Jim Lee. Por lo menos Rebirth está intentando retomar el buen camino de la compañía que estos dos fastidiaron. Civil War se regodea en su cinismo.

martes, 14 de junio de 2016

sábado, 11 de junio de 2016

Face it, Tiger.


Uno de los side effects de "DC Rebirth" es establecer al matrimonio Kent-Lane como el status quo oficial de Superman. Aplaudo la valiente medida, tras años de que ambas editoriales nos han repetido la falaz idea de que no se puede contar historias interesantes cuando el protagonista está en una relación estable, forma que tienen los escritores mediocres para justificarse.

Espero que Marvel aprenda de la distinguida competencia y pronto nos devuelva a esa otra pareja que funcionaba sensacional: el matrimonio Parker-Watson.

Es tiempo, tigres.

martes, 7 de junio de 2016

lunes, 6 de junio de 2016

"X-Men Apocalypse" tiene muchos problemas pero...


Mystique es la heroína en una película donde el villano es Apocalypse, un mutante cuya razón de ser (?) es la destrucción de la humanidad. Durante cuatro películas (en “Last Stand” su participación me parece más ofensiva que lo que vamos a platicar) ha sido retratada como una mujer muy independiente, con ideas propias y una villana o aliada poderosa de los X-Men. Nada de eso cuenta para las feministas. Lo que cuenta es que en un anuncio espectacular se ve a un "hombre ahorcando a una mujer" y “sin contexto” (el contexto es que Mystique, disfrazada de una aliada de Apocalypse se le acercó y le cortó la garganta con un sable: badass), lo que ahora absurdamente consideran una apología de la violencia de género.

Digo, si tantas ganas tienen de manifestarse contra la violencia de género, hagan una marcha no sé, frente a la oficina de Eddie Berganza.

sábado, 4 de junio de 2016

TMNT: Out of the Shadows.

Nunca he considerado a Ninja Turtles como parte de mi infancia, lo cual, considerando que las conocí a los 12 años es extraño: pero para entonces en mi cabeza habitaban suficientes franquicias (los superhéroes DC y Marvel, He-Man, GI Joe, Thunder Cats, Silver Hawks, M.A.S.K.) como para que considerara a las Tortugas demasiado extrañas para mis gustos, además, fue el verano que llegué a la ciudad y que comenzó la pubertad, así que demasiadas cosas sucedían en mi cabeza como para tomarle el gusto a una historia que nunca se ha tomado muy en serio. Aun así, las Tortugas vivían en Nueva York y comían pizza, dos de mis aficiones de toda la vida, además April O’Neil, para un prepuberto es una de las mujeres ficticias mas sexies allá afuera, por lo que consideraba a la caricatura un gusto culposo.

Una de las cosas que me parecían más ridículas, por que lo son, eran los villanos. En especial Rocksteady y Bepop. Un rinoceronte y un jabalí descerebrados, que nunca han demostrado ser un peligro real para sus oponentes. Creo firmemente que los héroes se definen por sus villanos y siempre lamenté esa disparidad entre las Tortugas y sus villanos. Nunca vi la película original, pero leí lo suficiente del tema para vivir intrigado por más de dos décadas (no fue hasta 2014 que vi la peli original, con motivo de la nueva versión), pero alguien, no sé si Mauricio, me comentó que en ella las tortugas eran más débiles que Schredder, lo cual siempre considere un acierto.

La nueva versión de Bay no me gustó. Las tortugas ahora son gigantes. Su origen ahora es más absurdo y tiene la happy coincidence de que ahora eran mascotas de la señorita O’Neil. Megan Fox es una de las mujeres mas sexies de la tierra, pero no se parece en nada a la April construida en mi cabeza y Schredder es una versión gigante de si mismo. La historia no se sostiene ni por la propia lógica de la peli. Secretamente, uno de los problemas que veía es que no había Rocksteady, no había Bepop y sobre todo, no había Krang, uno de mis villanos favoritos de todos los tiempos: un cerebrito berrinchudo extraterrestre que vive en un robot y lo maneja a su antojo, que es traicionero como el que más, ¿qué no se puede amar de Krang?

Por eso Ninja Turtles: Out of the Shadow me parece genial. Conserva el humor de la serie que a mí me tocó disfrutar, introduce a los villanos clásicos (mi hijo y yo desconocemos si hay mas villanos de las tortugas allá afuera), Krang con todo y tecnodromo incluido está genial, April es una chica fuerte y valiente, ya no la damsel in distress de las caricaturas y todo lo que pasa, desde la escena en Madison Square Garden hasta la batalla final tipo “Avengers” es divertidísimo. En algún punto agradecí que no hubiera humor escatológico y a los 5 minutos lo hay, pero con la personalidad de Bepop y Rocksteady hasta eso vi justificable. Las tomas aéreas de Nueva York, al menos en 3D se ven espectaculares y las peleas son menos caóticas que aquellas filmadas por Michael Bay en “Transformers”. Hasta Vern Fenwick, personaje que me resultó molesto en la precuela, es divertido como el tipo que se robó el crédito de las tortugas. Casey Jones es el elemento más flojito del grupo: interpretado por Stephen Amell, no tiene un gramo de esa locura que Elias Koteas imprime a sus personajes y que me parece acertado para un tipo que utiliza una máscara de Hockey y un palo para perseguir criminales. Supongo que eventualmente desarrollará una relación con April y de ahí que ahora sea un poster boy y no un deschavetado, pero personalmente me quedo con las interpretaciones anteriores.

Este verano hemos visto muchas franquicias en las salas de cine cuya calidad es debatible. Nadie le puede quitar a “Ninja Turtles: Out of the Shadow” ser la franquicia más divertida del verano.