martes, 31 de mayo de 2016

#ArriMartes Yeah Yeah Yeahs - Sacrilege

Un video sobre la hipocresía rampante de nuestra sociedad.

lunes, 30 de mayo de 2016

X-Men: Apocalypse


Chris Claremont es uno de mis escritores favoritos. Muchas de sus historias son pilares sobre los que durante años se levantó el imperio de Marvel denominado “Uncanny X-Men”. A mediados-finales de los 80, no había duda que los mutantes eran la franquicia más popular de Marvel: no sólo el título principal, para entonces, Claremont había expandido su reinado a New Mutants, Wolverine y X-Calibur, mientras su editora se hacía cargo de X-Factor. Miniseries poblaban los stands: Wolverine y Kitty Pryde, Storm y Magik, X-Men y Fantastic Four.

Una cualidad de Claremont es que a pesar de la popularidad de Logan, Wolverine no lo era todo en sus historias: había mutantes para aventar para arriba y todos y cada uno de ellos fue ganando un lugar en nuestro corazón: de la caballerosidad de Nightcrawler al drama de los incontrolables poderes de Jean Grey; de la inexperiencia de Kitty Pryde a la paternidad de corsario, cada X-Man y Woman fue importante en su run, cada uno brilló con luz propia.

Por eso desde siempre critiqué el reflector en que pusieron a Wolverine en las películas y a Halle Berr…digo a Storm. Las pelis eran, como la caricatura que siguió después “wolverine y los X-men”, no los “Uncanny X-Men”. Cyclops reducido al marido celoso que tiene que cuidar a su mujercita para que no se enrede con el ahora muy apuesto canadiense. El prof. Xavier que llega al punto de “no tener que darle explicaciones a Logan” sobre su actuar con Jean Fenix Grey y un plan que necesariamente requiere del tipo de las garras. “Days of Future past” no se salva de este enfermizo esquema. La historia original es una joya, porque por primera vez los mutantes tienen que confiar en la persona menos esperada: la niña, la novata Kitty, para evitar lo que es la aniquilación mutante. La película tiene que explicar una “segunda mutación” (gracias, Morrison) para que Catherine sea un medio conducto para hacer brillar nuevamente a Logan.

Por eso “X-Men: Apocalypse” me parece estupenda. Más porque Hugh Jackman ya no es un niño que por gusto, Logan ya no es el protagonista de la serie y da paso a lo que es la “primera” y a la vez “nueva generación” de X-Men. Por fin vemos a Cyclops, Jean, Nightcrawler, Beast y hasta Quicksilver interactuando como lo que X-Men siempre debió ser: un equipo. De paso vemos a otros mutantes menos famosos como Jubilee y una chavita sospechosamente parecida a Boom Boom.

Brian Singer se da tiempo de meter referencias y criticar a sus predecesores “creo que todos estamos de acuerdo en que las terceras partes son las peores” dice Jean tras acudir a Return of the Jedi, en clara referencia al bodrio que fue “the Last Stand”. Magneto es padre de una niña que cuando manifiesta sus poderes es sospechosamente parecida a la Scarlett Witch y, haciendo espejo a "Age of Ultron" muere de la misma manera. Quicksilver porque "sweet dreams are made of this", Jennifer Lawrence porque ya es muy famosa para esconder su bello rostro tras kilos de maquillaje y prótesis. Magneto, proque carajo, que bueno es! Psylocke porque hay que ponerle escotazo a uno de los pocos disfraces de superheroína que no tenía uno. Storm porque antes no la actuaban y ahora la sobre-actúan.

A decir verdad jamás he entendido que hace Apocalypse. En los comics lo conocí gracias a “X-Factor: Fall of the Mutants” y fuera de referenciarlo como “el wey inmortal que creó a Archangel” y como prefiero el arco de X-Men, me resulta un villano un poco difícil de digerir. Por ello supongo que su encarnación en la peli me resulta “X”, si acaso su look se me hace horrendo porque los tubos de su cabeza parecen pelos, o joyas o un turbante y se ve tan peligrosos como Tut, el faraón de la serie de Batman de los 70’s.

La primera vez que vi la peli odié sus efectos y se me hicieron tan chafas como “First Class”. La segunda vez fue todo lo contrario. Desconozco si la pantalla de Cinemex que se me hace más oscura, matizó los brillantes colores que vi en Cinépolis.

Fans del enano canadiense dejen de llorar y resígnense: los Uncanny X-Men por fin han llegado.

P.S. Beware, "Mutant Massacre" is coming...

martes, 17 de mayo de 2016

viernes, 13 de mayo de 2016

Es viernes 13...


Y en el blog de Darwyn Cooke  acaban de avisar que tiene un cancer muy agresivo y está recibiendo medicina paliativa, que es otra manera de avisar que es terminal.

Desde que conocí su trabajo en New Frontier, me enamoré de su arte, su conocimiento de los personajes y su escritura. es una verdadera pena.

Fuck Cancer. 


jueves, 12 de mayo de 2016

Power to the girls.


En mi casa amamos “Supergirl”. Es el único show en el que está reunida toda la familia. Es la mejor serie sobre un superhéroe kryptoniano desde “Smallville”, la cual decepcionó a muchos porque jamás vimos a Superman convertido en tal, así que diré que “Supergirl” es la mejor serie de un personaje que porte la “S” desde, bueno siempre.

La Wife y yo vemos The Good Wife, que si no lo saben es la serie de abogados más realista que ha salido hasta la fecha y por ello me parece estupenda, por lo menos las primeras temporadas, aunque con Kalinda han saltado al tiburón varias veces. Por mi cuenta veo MadMen y the Walking Dead, demasiado violenta para los demás, y mis hijos ven cosas de su edad.

Pero Supergirl tiene algo para todos: LaWife envidia el vestuario de Cat Grant, Alan se interesa por todas las referencias al universo DC, yo encuentro los valores y el tipo de historias que asocio con el hombre de acero y Vale ha encontrado una heroína femenina que la inspire: su fuerza, su valor, su independencia. Marvel aún no hace brillar así a un personaje femenino: Jessica Jones no es para todo público y Black Widow sigue estando en segundo plano, aparece en la peli de Iron Man, y como parte de los Vengadores y como compañera de Cap. Siempre en segundo plano. Kara no, Kara es la heroína que da nombre a la serie.

Gracias a “Supergirl”, la serie, Vale comenzó a interesarse por los personajes del Universo DC, así que hace unos días comenzamos a ver las caricaturas de “Justice League Unlimited”. Todo iba muy bien hasta que conoció a Galatea, clon de Supergirl que gusta de utilizar amplios escotes. “No entiendo por qué se viste así”. Yo que acababa de ver a una damita en la calle portando exactamente el mismo escote le comenté que es de lo más normal. Le expliqué que en los comics, Power girl es una versión más madura de Supergirl y por lo tanto los artistas gustan de vestirla más “madura”.

“Pues no lo entiendo, no se ve madura, se ve mal”. Y una serie que siempre he considerado una joya de pronto me pareció un anacronismo que hizo que Vale se decepcionara un poquito de su super heroína favorita, y una pieza de museo de una época que está por quedar atrás.

Los tiempos han cambiado sin duda.


P.D. Mientras Supergirl lucha por la verdad, la justicia y el poder de las mujeres, Eddie Berganza continúa en el staff de DC.

lunes, 9 de mayo de 2016

De fina Estampa.

El siguiente es el prólogo que preparé para el libro "de Fina Estampa", escrito por mi padre sobre la vida de mi abuelo, presentado el pasado 7 de mayo en Orizaba, Veracruz:


Si la historia se divide en lo no-escrito (prehistoria) y lo documentado, la historia de la familia Reyes (la historia en estas páginas, por lo menos) inicia unas tres generaciones atrás y comienza con Don Feliciano Quirós, inmigrante a Costa Rica, arduo trabajador que logró amasar una fortuna. Su historia es tan interesante como la de todos los “personajes” (gente real) que es mencionada en mayor o menor medida en este libro, el cual pretende explicar, a partir de Don Teodoro Reyes -padre del autor- lo que fue, ha sido y será la rama de la familia Reyes radicada en México, la cual tiene sus orígenes en Costa Rica, antes en Europa y anteriormente…(?).

El lector encontrará en el presente a dos Teodoros: la “figura histórica”, con los datos duros que mi padre recabó durante varios años, y el “personaje de novela”, esas anécdotas que el autor fue imaginando a partir de la época relatada, de la música, la moda, la dieta de esos años. Seguramente muchas historias mi padre las escuchó de boca de su padre o sus hermanos. Yo he crecido con algunas y con muchas otras relatadas en el otro libro del autor: “Ensayo de toreros, matadores, espadas, diestros, maestros, toreadores, figuras…”(2011)-que aunque su nombre indique otra cosa es un relato muy íntimo y personal de la vida de mi padre-; pero había muchos datos que desconocía, incluso de las generaciones más recientes, los hijos y los nietos de Don Teodoro.

Desafortunadamente mi abuelo falleció cuando yo tenía 4 años y casi no conviví con él, por lo que me resulta fascinante el retrato de la personalidad que mi padre plasmó en esta obra. En estas páginas además, reconocí en Teodoro, la figura histórica, a mi propio padre y a mí, hay herencias que van más allá de la sangre; a manera de ejemplo: de mi padre aprendí el gusto por el box, gusto que él adquirió de su padre. Recientemente he comprado el primer par de guantes a mi hijo Alan que hoy tiene 5 años. Algún día, si hago las cosas bien, tal vez él heredará los suyos a sus hijos. Sabía de la vida de campo de mi abuelo, pero desconocía que él fue el primer aficionado a los toros, gusto que mi padre adquirió como una pasión. En mi caso no es una afición arraigada, pero a partir de leer las anécdotas de mi abuelo y mi padre reconozco en mí el mismo tipo de obsesión que ellos han tenido por sus gustos personales.

Cabe resaltar la estructura temporal del relato: mi padre fue entrelazando al Teodoro “bachelor” con el Teodoro que en pocos años ha madurado y está resuelto a casarse con Socorrito, mi abuela, a quien si tuve la dicha de tratar más años y a quien identifiqué en la descripción que el autor hace de ella. Paralelamente, encontramos entrelazadas la historia de sus padres, la historia de la familia Contreras y la historia de Don Feliciano Quirós. El uso de esa estructura nos hace entender las decisiones y eventos de vida con mayor amplitud.

Uno de los primeros pasajes relatados en la obra es el viaje de Teodoro a New York para realizar sus estudios de bachelor. ¿Qué diría el abuelo de saber que uno de sus nietos vive y está trabajando en dicha ciudad? Tal vez, Milton, el nieto al que me refiero, encontró en la historia de Teodoro la inspiración para mudarse. Hace años tuve la oportunidad de ir a dicha ciudad con mis padres y este libro me reveló lo que mi padre buscaba en sus calles: los sitios que marcaron el paso de Don Teodoro por la gran manzana. A su vez Valentina, mi hija es una gran fanática de esta ciudad y tal vez en unos años pise las aulas que frecuentó Teodoro en sus años de juventud.

La segunda parte de la obra cuenta la vida de familia del otrora aventurero: una vida resumida en trabajo y amor por su esposa y por sus hijos. Las fechas, los escenarios (como la “blanca noche” de Orizaba) y las canciones enriquecen esos relatos y de inmediato me transportaron a las ciudades que conocí e incluso a canciones que yo escuché en la infancia en casa (y me explican los gustos musicales tan eclécticos de mi padre). Al ser una etapa que el autor vivió en carne propia, el relato se vuelve más autobiográfico, por ello no menos cargado de emociones, como un cariño por sus hermanos y cuñados. Esta parte será interesante para los parientes costarricenses, al leer descripciones sobre los lugares de México en que la familia dejó huella.

Todas estas facetas de Teodoro que plasma mi padre denotan la profunda admiración y el amor que tiene por su padre y por su familia en general, amor que nos ha transmitido y es través de este relato que conocemos la estatura y personalidad de ambos hombres: “así que, por sus frutos los conoceréis”. Ambos tienen muchos. Éste libro es un fruto más de los dos.

-Fermín Reyes

martes, 3 de mayo de 2016