viernes, 12 de agosto de 2016

Ghostbusters.


Nunca les he pedido nada, muchachos, salvo su amistad, pero en este momento acudo a ustedes con una petición, más bien un ruego: vayan este fin de semana a ver “Ghostbusters”.

Cuando se anunció el cast del remake/reboot de la famosa serie ochentera, comenzaron las criticas por una sencilla razón: en vez de Peter anunciaron una Erin (interpretada por la ex -SNL Kristen Wiigg), en lugar de Egon presentaron a Jillian Holztmann (la guapa pero sexualmente ambigua Kate McKinnon, mejor conocida como la “Hillary Clinton” de SNL) en vez de Ray a una Abby Yates (Melisa McCarthy) y no a Winston, sino a Patty Tolan (Leslie Jones, también del elenco actual de SNL). Apareció el primer tráiler y con éste todavía más críticas: que si la nueva versión era una comedia contrario al tono “más serio” de las pelis originales, que si estos fantasmas no daban miedo, como los de la original, que si la historia no hacia sentido…quejas que evidencian que el objeto observado es modificado por su observador y que la nostalgia nos ciega: de niños hasta “Alvin y las Ardillas” nos parece un tema filosófico y efectivamente los fantasmas de la versión original me parecieron terroríficos…cuando la vi la primera vez a los 10 años.

Lo mas bobo de la peli es el personaje de Chris Hemsworth, pero si consideramos a Louis Tully poseído hablándole a un caballo sobre Gozer en la original(para no hacer la comparación con la "menos seria" Ghostbusters II), y Janine es una caricatura de cualquier secretaria, tenemos otra critica que cae por tierra.


No obstante, el que las críticas fueran injustificadas no significaba que la nueva versión fuera a ser buena. Por ello acudí al cine para ver si efectivamente esta peli era una digna sucesora de la original o si por el contrario los temores estaban fundados. Digamos que es “The Force Awakens” de los Cazafantasmas: Erin Gilbert es una doctora que aspira a dar clases de Física en Columbia pero descubre que su amiga de la infancia Abby ha puesto a la venta en Amazon el libro que ambas escribieran hace años sobre sus estudios en fantasmas. Como teme que Columbia le niegue la cátedra contacta a Abby solo para descubrir que ella continúa el estudio de lo paranormal y precisamente coincide con una aparición fantasmal en una mansión antigua. Como seguramente ya adivinaron, Erin termina siendo despedida de Columbia (al igual que Peter décadas antes) y requiriendo ganarse la vida con una nueva actividad. La variante es la existencia de un villano de carne y hueso: Rowan, quien está activando fantasmas por toda la ciudad usando la tecnología descrita por Erin en su libro. Al principio este giro me molestó pero la verdad redondea la trama y es un elemento, como otros que aparecen en la cinta, tomados directamente de las caricaturas, por fin trasladados al cine, como los vórtices y un elemento que en particular siempre me encantó: la destrucción es paranormal y cuando las Cazafantasmas triunfan, Nueva York regresa a la normalidad.

Todos los elementos que hicieron a la película original memorable están aquí. Erin es una mezcla de Venkman y Spengler, Abby de Spengler y Stanz, Jill es mas inventiva y sádica que Egon; no son los personajes con los que los niños varones nos identificamos en los 80, pero mi hija encontró a cuatro heroínas que tienen el mismo encanto. Dando el espaldarazo tenemos cameos de casi todo el elenco original y una velada referencia al "Ghostbusters" de Filmation.

No faltará quien hable de lo “poco creativo que es Hollywood” al reciclar historias, seguramente son los mismos que llevan años clamando que el cine de superhéroes está muerto; pero los fans de la serie llevábamos años rogando, primero por un “Ghostbusters III” y cuando comprendimos que Murray, Ramis y Aykroyd eran demasiado viejos para retomar el overol, pedimos un remake. No nos satisficieron los rumores de una tercera parte animada, nos tuvimos que conformar unos años con el videojuego y cuando tristemente uno de los actores claves falleció perdimos la esperanza. La noticia de que Sony por fin se había animado a una versión con actores nos llenó de alegría y el resultado, por lo menos a mi, me deja muy contento.

Si se quedan hasta la escena final, porque hay una escena final, verán que Sony tenía grandes planes para la franquicia. Es una pena que los prejuicios y un mal tráiler (cortado de tal forma que efectivamente pareciera anunciar una comedia de pastelazo) vayan a traer un pobre desempeño en taquilla y condenen a la franquicia. “Ghostbusters” 2016 es un divertido remake que merece mejor suerte.

Y mis hijos tendrán pesadillas esta noche con los temibles fantasmas que sí que dan miedo...

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