lunes, 8 de agosto de 2016

Batman: The Killing Joke.


"Overkill": (n)capacidad excesiva de destrucción(1).

Contrario al “Watchmen” de Alan Moore que leí en la universidad apenas hace unos 20 años, fui expuesto a la historia de “the Killing Joke” un par de años después de que salió, por lo que la leí siendo un puberto. Recuerdo un cierta sensación de incomodidad, a pesar de que mis inocentes ojos siguen sin ver la supuesta violación a Barbara Gordon, a manos de un personaje que siempre me ha parecido sexualmente ambiguo. Pero como todo lo edgy en esos años, me pareció una historia bastante cool. El run de Batman de Snyder ha traído de vuelta al tipo de Guasón que vemos en “the Killing Joke”. Un Guasón que no se conforma con dañar a su semejante, tiene que aplastarlo, humillarlo, llevar su malévolo plan a un siguiente nivel que resultaría irrisorio por lo absurdamente controlado para probar un punto. Es un plan que denomino un “overkill”.

Cuando se supo que este año Bruce Timm adaptaría la famosa historia que cuenta uno de tantos posibles orígenes de Joker (como el propio payaso recalca en la historia y en la película), hubo varias voces en contra. La queja me pareció una exageración. Es una historia que fue, sino es que sigue siendo canon, sobre uno de los villanos más memorables de los comics. La verdad es que tenía mucho tiempo sin leerla (a pesar de que es de las pocas historias sobre las cuales conservo dos copias, el comic original y la contenida en el trade de “DC Universe: the stories of Alan Moore”).

Este fin de semana, adquirí el BD, en esa tendencia completista de pelis de DC que me hace tener cosas tan horribles como “Justice League:War”. Ya había leído que la historia de Barbara sale sobrando y aporta muy poco a la cinta. Lo que pienso después de verla es que no sólo no aporta, sino que estorba y toda la subtrama de la “verdadera razón” por la cual la joven pelirroja porta el manto es aún más creepy que la propia “Killing Joke”. Para contribuir al desconcierto de ésta primera parte de la cinta, tenemos a “Paris France”, un personaje que tanto física como intelectualmente parece colocado para confundir al enemigo: por un momento olvidé que conozco el material original y pensé que el tal Paris era en realidad el Joker. Pero no, sólo es un tipo que gusta de hacer morder-almohadas a prostitutas que portan máscaras de murciélagos. El mensaje que Batman pretende transmitir a Barbara sobre el peligro de enredarse con este tipo de personajes se pierde en el momento en que ella y él…bueno, bailan el tango horizontal. En cualquier caso, recordé las inmortales palabras de Lucius Fox en “the Dark Knight” y casi con la misma actitud de desconcierto murmuré “this…is wrong”.

En fin, en el momento en que la historia de Batgirl concluye, la peli se torna totalmente oscura lo que la vuelve aún más extraña: tal y como dice Bárbara al inicio, uno no espera que la historia comience en un cielo con una luna brillante, pero tampoco espera el repentino cambio que marca el inicio de la adaptación cuasi literal del comic de Moore, perdón “del comic ilustrado por Brian Bolland”. Tenemos entonces una peli que no solo se ve, sino es en realidad dos episodios muy distintos. Una muy mal lograda primera mitad y una segunda parte que nos trae al Joker-overkill de la historia original.

En el mundo de mediados de los ochenta, en donde el fan de comics era visto como un retrasado mental y en donde el cliché “los comics son para niños” tenía que ser borrado, la cruda historia hace sentido. El problema es que la cinta es un producto de 2016, no está anclada en el pasado ni existe mayor explicación sobre su contenido. Por lo menos la adaptación de Watchmen hace hincapié en el hecho de que nos encontramos en 1985. Tal anclaje no existe en esta caricatura (siempre me pregunto cuántos padres horrorizados acuden a las tiendas a exigir les devuelvan su dinero y le paguen el psicólogo a sus hijos tras adquirir una peli de DC Animated que se encontraron en los anaqueles de “Películas Infantiles”).

Tras ver “Man of Steel”, “Batman V. Superman”, y “Suicide Squad”, tengo el sentimiento de que DC Entertainment quiere demostrar que es mas edgy que Marvel y que de la Silver Age no hay nada en sus adaptaciones. Es el mismo sentimiento que tengo con la adaptación de “the Killing Joke”: vamos a demostrar que ya crecimos, que somos malotes, muchos y machos.

En el camino se van a llevar entre las patas a los que pensamos que efectivamente DC es una compañía más inocente que Marvel y que debería serlo. Mientras la era que inició con Stan Lee está cimentada en Nueva York con héroes cuyo principal atractivo es su humanidad y sus defectos, DC está cimentado sobre un panteón de dioses, por lo que o vuelve villanos a sus héroes (“you either die a hero…”) volviendo un irresponsable a Superman en “Man of Steel”, vuelve héroes a sus villanos (“Suicide Squad”) o, recurre a adaptar sus historias más crudas y violentas, como “the Killing Joke”.

Por los avances de la siguiente peli de DC Animated la tendencia no se va a revertir pronto y no veremos más adaptaciones tipo “New Frontier”. Estoy casi seguro que pronto veremos más del Joker-Overkill, probablemente con una adaptación de “Death of the Family”.

“Hahaha. You know, it's funny. This situation. It reminds me of a joke..."


(1) fuente: http://diccionario.reverso.net/ingles-espanol/overkill )