viernes, 4 de marzo de 2016

The Discipline.


"Okay, pal. Let's get you home. I've got a hot date with a pair of sex maniacs."

Soy fan de Leandro Fernández desde “Hide in Plain Sight”, un arc de Incredible Hulk en donde los poderes de the Absorbing Man funcionan de manera distinta y ahora básicamente su consciencia puede saltar de cuerpo en cuerpo. Siendo una historia de Bruce Jones (la única que conservo de esta etapa), el comic se acercaba a una historia de terror y Fernández fue perfecto para dar esa atmósfera. Posteriormente dibujó un arc para Punisher Max y ha seguido trabajando en Marvel y DC esporádicamente.

El otro día estaba revisando Newsrama y ahí me enteré de “the Discipline”, una miniserie erótica escrita por Peter Milligan, que originalmente iba a ser publicada por Vertigo en 2013 pero nunca se concretó (según esto por problemas con la trama) y no es sino hasta este 2016 que sale bajo el sello Image.

Lo que captó mi atención de inmediato fue la portada. En un fondo oscuro, una atractiva joven delgada, pecosa y de anteojos que ahora reconozco como Melissa es acosada por una monstruosa garra. La blusa abierta para mostrar una parte de su brassier. Esa portada es tan simple que dice todo lo que hay que saber del comic que contiene.

Melissa es una atractiva joven de 23 años casada desde hace 4 con un millonario que no la pela mucho. Todos los días acude al museo a admirar la pintura de Goya “Venus and Satyr”, por la cual siente una atracción que raya en la obsesión. Un día conoce a Orlando, un atractivo europeo y de inmediato siente el impulso de tener sexo con él. Sin embargo para Orlando la cuestión no es tan sencilla, Melissa deberá pasar por una serie de ritos iniciales, como visitar un rastro, masturbarse, allanar una casa y tener pesadillas en donde es violada por un demonio similar a Keteh Merirí.

Pronto aprendemos que Orlando pertenece a un grupo de seres mitológicos y que hay un grupo rival, llamado los Stalkers y Melissa está en plena preparación para convertirse en el arma que dará el triunfo al grupo de Orlando. Eso si logra sobrevivir esta noche. La historia es muy al estilo Milligan con los temas que siempre le han interesado: ritos, mutilación, demonios, sexo.

El dibujo de Fernández es muy adecuado a esta historia y me recordó a otro antiguo colaborador de Milligan, Neil Gaiman y Grant Morrison: Richard Case, con un manejo de sombras que llenan a los personajes y las habitaciones. Los pocos momentos en que Melissa no es tentada por Orlando y vive una vida normal son luminosos, mientras que el comic se va haciendo oscuro mientras más la vemos caer en las garras de esa otra realidad.

En Newsrama prevén que la historia levante ámpula en Internet, por sus elementos sado-masoquistas, entre toda esa bola de bobalicones no entiende que puede dejar de rasgarse las vestiduras y pasar a leer Archie o los ahora muy gays X-Men. Y mientras la atracción de Melissa por Orlando se siente muy forzada y apresurada, y el número no da para más de un 7, el arte de Fernández asegura mi compra de la siguiente entrega.

1 comentario:

Falange dijo...

No creo que realmente sea escandaloso, hay cosas mas fuertes en TV y en lso comcis tambien, en cuanto a las comparaciones el archie zombie esta bien perturbador y el reboot de hecho es genial, deberias leerlo.