martes, 22 de marzo de 2016

Daredevil, season 2.



Este fin de semana, mientras ustedes sufrían en las laaargas filas en convenciones y/o asistían a estrenos de hombres voladores contra murciélagos en armadura, me dediqué a ver la temporada 2 de Daredevil.

Si bien no tiene la coherencia de la temporada uno y mucho menos la fuerza de Jessica Jones, se sigue mereciendo cinco estrellas, como una de las mejores adaptaciones de comics en cualquier medio.

Algunos spoilers a continuación.

La historia inicia cuando Foggy, Karen y Matt (Charlie Cox) se topan en Josie’s con un gánster irlandés herido, el cual les relata la masacre de su clan a manos de lo que denomina un “escuadrón”. Para ese momento, cualquier marvelita que se respete sabe que quien está detrás del ataque es Punisher, por lo que su entrada no representa ninguna sorpresa. He de decir que éste es el primero de varios momentos predecibles, pero aun así me hizo gritar de emoción cuando apareció Wilson Fisk (Vincent D'Onofrio), como amo y señor de Rikers(en un episodio reminiscente de “Circle of Blood”), pues si hay algo insuperable en la temporada uno es precisamente Kingpin.

Un punto que me parece totalmente innecesario es esperar para ver a Frank enfundado en la característica casaca con calavera: como la versión de Dolph Lungren nos enseñó, Punisher es menos Punisher sin su uniforme. Por otro lado me parece totalmente atinado que Elektra no tenga un disfraz y más bien su atuendo sea según la ocasión. Es Lara Croft, o Chun Li o una chica Bond, dependiendo de las circunstancias. Ni qué decir de la manita de gato que le dieron al uniforme del protagonista: la nueva versión del traje de Daredevil es de los mejores vistos en una adaptación.

Para el episodio 4, Daredevil y Punisher se han enfrentado dos veces y éste último es rescatado y enviado a prisión, por lo que pensé que la temporada iba a dividirse en dos largos capítulos: Punisher y posteriormente Elektra. Sin embargo, a partir de este momento la serie retoma la estructura de la temporada uno, contando simultáneamente dos historias: por un lado la parte más realista de la serie, siguiendo las aventuras de Karen y Foggy para desentrañar el misterio que la muerte de la familia Castle representa y por otro, la parte más cargada de fantasía comiquera: Matt y Elektra, quienes se enfrentan a the Hand y al plan de dominación que tienen para Nueva York.

Al momento de escribir estas líneas aún no concluyo la temporada, pero me imagino que lo que viene es enfrentar a diablo contra Diablo, lo cual sería muy apropiado para lo que estamos viendo en pantalla.

Todos tenemos alguna historia con una mujer que nos hace olvidarnos de todo y de todos y seguirla al plan más descabellado. En el caso de Matt esa es Elektra: Matt está dispuesto a dejar todo, una relación estable con la chica de al lado, el juicio más importante en la historia de Nueva York, su amistad con Foggy y hasta su salud, con tal de seguir a una mujer de la cual “desconfía totalmente” pero a quien no ha logrado superar todos estos años y quien lo hace sentirse todo un colegial. Esta versión de Elektra es una fuerza de la naturaleza y tanto Matt como el espectador caemos rendidos ante su personalidad estupendamente interpretada por Élodie Yung. Ella dice “rana” y Matt y todos brincamos.

Punisher sigue siendo un personaje bastante planito, a pesar de los buenos oficios de Jon Bernthal. Los escritores lo saben y por eso dan más peso a su “origen” que a las actividades actuales del castigador. Deborah Ann Woll hace una mancuerna increíble con este personaje y es un acierto dar un peso importante a Karen y a Night Nurse (Rosario Dawson).

Foggy (Elden Henson) deja de ser la sombra de Matt y asume la responsabilidad de un bufete que se desmorona mientras su abogado estrella juega a cazar ninjas con su antigua noviecita. Ante el egoísmo de Matt, tanto Karen como Foggy deben madurar rápidamente.

Las batallas siguen siendo tan sorprendentes como en la primera parte, con el atractivo adicional que ahora encontramos varios estilos: Daredevil, Punisher y Elektra tienen cada uno una forma distinta de pelear.

Daredevil temporada dos es una de esas cosas que nadie se puede perder. Seamos fans o no del personaje.