lunes, 28 de diciembre de 2015

¿De que va el Spider-Man de Dan Slott? Parte 9.


“Mary Jane…I love you. Always have. Always will. Now save the children.”

Gran parte del preludio a Spider-Verse sucede en un título que creíamos cancelado: “Superior Spider-Man”. En la entrada 5 de esta revisión al run de Slott, comentaba que durante la implosión de Horizon Labs, Parkavious viajó en el tiempo y ahora sabemos por qué: “Spider-Verse” iba a ser una historia contada durante la etapa de “Superior Spider-Man”, pero los editores decidieron que era demasiado épica (y redituable, con todos los títulos que sacó al mercado) para que su protagonista no fuera el original Peter Parker. En su lugar tuvimos “Darkest Hours”, donde Venom y Superior Spidey se fusionan.

Así que Slott se las ingenia para de todos modos incluir a su creación favorita y en “Superior Spider-Man” No. 32-33 nos cuenta que Parkavious viajó en el tiempo a 2099 en donde conoce a Gabriel O’Hara, adquiere la tecnología Lyla (si, esa especie de “Siri” holográfica que Peter David predijo en 1992) y roba máquinas para regresar a casa. Convenientemente, la tecnología no funciona como se esperaba y en vez de volver a la época actual, Parkavious salta a distintas dimensiones en donde se topa con “what if Spider-Man had joined the Fantastic Four?”, House of M-Spidey, Civil War-Spidey y Spider-Armor-Spider-Man (phew!); todos recién asesinados y en todos detecta restos de energía que no proviene de sus contrapartes. Regresando a 2099 decide investigar y seguir los rastros de energía; afortunadamente para Pavitr Prabhakar, pues Octuavious lo salva de Karn de los Inheritors y lo recluta para el ejército que está preparando en contra de esta amenaza. Pavitr piensa que es el primero, pero pronto Superior lo corrige: ya ha reclutado a Spider-Man Noir, Spider-Monkey, Ashley Barton, Black-ops Spidey y six-armed Spidey.

De regreso al título principal, Slott aborda el tema que platicaba en la entrega 8: las incursiones de Secret Wars y la Gran Cacería de los Inheritors, cuando Billy Braddock (Spidey-UK) va a ver a Luna Saturnyne para pedirle permiso para ausentarse de los Captain Britain Corps y ayudar a sus camaradas arañas. La Majestrix monta en cólera porque al lado de las incursiones, la muerte de héroes arácnidos parece poca cosa, pero Roma permite el viaje del guerrero, pues sospecha que ambas crisis son “una misma”.

Tiempo después, Spidey-UK salta a Tierra 982, en donde Daemos está acabando con la familia de May “Mayday” Parker, la bien amada Spider-Girl. Peter se interpone entre el Inheritor y su famila, mientras Mary Jane le pide a May que se lleve a su hermanito Benjamin, diciéndole que él es ahora su gran responsabilidad. A la hora que May sale de la casa es interceptada por Braddock y por “last stand” Spider-Man, quien le dice que venga con ellos, puesto que están ahí para ayudar. “podemos salvar a mi padre!”, Last Stand Spidey le dice que las lecturas muestran sólo a dos tótem araña: Mayday y su hermano Ben. Tras años de historias a manos de Tom DeFalco, Pat Oliffe, Ron Frenz y Sal Buscema, la familia de Spider-Girl está destruida y Peter Parker ha muerto.

Mientras tanto, en Tierra 2818, los Inheritors sufren su primera derrota a manos del bando comandado por Superior Spider-Man, quien logra rescatar a Spider-Cyborg, el tótem de ese mundo. Otto ha adaptado el holograma de Lyla para que se parezca a Anna Maria Marconi y reconoce que los Inheritors son difíciles de matar y que detectan a los tótems arácnidos. Él y Ashley Barton juran que harán lo necesario con tal de terminar con esta amenaza. Con esa promesa termina el preludio a Spider-Verse. La próxima vez que nos veamos serán las 5:59 A.M. y estaremos en la luna…

¿De qué va el Spider-Man de Dan Slott? Parte 8



“The great spirit that dwells within you…all its power, all your potential…everything you are, were and could have been is now…mine!”

Tiene casi un año que no he retomado el resumen del run de Dan Slott en los títulos del Hombre Araña y la razón es sencilla: además de que estaba haciendo tiempo para dejar que el run avanzara, toca reseñar la que para mí ha sido la peor historia de todas: “Spider-Verse” (la peor historia de Slott sigue siendo mejor que los anteriores veinte años del personaje, así que…). La premisa suena interesante y prometía ser épica: una historia en la cual aparecerían todas las versiones conocidas del Hombre Araña, pero a mi gusto la ejecución fue bastante pobre, puesto que de entrada, había una excepción: aquellas versiones cuyos derechos pertenecían a terceros no aparecerían en el comic. Por otra parte, tenemos los tiempos en que la historia inició: durante la cuenta regresiva para “Secret Wars”, historia desarrollada dentro de los títulos de Avengers en donde Jonathan Hickman básicamente estaba contando la destrucción del multiverso, así que tenemos a un montón de Spideys afectados simultáneamente por dos ataques: por un lado las “incursiones” del conteo, y por otro los Inheritors. Asimismo, Slott privilegió volumen sobre caracterización: rápidamente nos dimos cuenta de que los Spideys eran genéricos y la única manera de diferenciar uno de otro era si el propio escritor avisaba “hey, están en presencia del Spidey-Bruce Banner de Tierra 70105!”. Finalmente, los Inheritors, esa familia conformada por parientes de Morlun. El problema de los villanos que son “mortales” como Doomsday, Venom o Bane, es que son creados para poner a prueba al héroe, llevarlo a los límites y al final hacerlo salir triunfante. Pero lo que se puede contar con este tipo de vilanos es limitado, y generalmente el escritor en turno se apoya en el recurso barato de “amplificar” el poder: ya sea volviendo a Doomsday tóxico para la raza humana o creando un ejército de simbiotes, o en el caso de Morlun, haciendo una familia completa de devoradores de arañas.

¿Qué han estado comiendo todos estos años? es una pregunta que no debemos hacernos si queremos disfrutar la historia, porque desde el preludio de Spider-Verse es claro que los Inheritors necesitan consumir harto arácnido constantemente para saciar su hambre.

Simultáneo al título principal, Slott escribió “Learning to Crawl”, un retell de los primeros días de Peter como Spidey que agrega otro elemento al mito: Clayton Cole, un estudiante de la edad de Peter que se vuelve fan del trepamuros y tras asistir a una exhibición de su poder decide adoptar la identidad de Clash. “Learnig to crawl” es un sólido retelling y está ahí junto a “Untold Tales of Spider-Man” de Kurt Busiek como las únicas historias del origen que deberían estar en canon, junto a Stan Lee y Ditko. En algún otro momento me permitiré reseñarla.

El preludio a Spider-Verse inicia en la Tierra 311, conocida por todos como “1602”. En el Globe Teather de Londres, Peter Parquagh y Marion Watsonne se presentan con su espectáculo, en el cual Peter se luce realizando acrobacias y derrotando a todo aquél espectador dispuesto a luchar con él por un puñado de monedas. Cuando los retadores se han dado por vencidos, aparece Morlun, quien le dice que lo que busca como recompensa no es dinero sino la cena. Peter trata de derrotar a este oponente que activa su sentido arácnido, pero pronto resulta mortalmente herido y Morlun le roba la energía vital señalando que se ha vaticinado que todas las cuerdas de la telaraña serán cortadas y pronto todas las arañas morirán. Dejando una estela de energía, Morlun desaparece.

Mientras tanto, en el Universo 616, nuestro Peter Parker vive una aventura con Kamala Khan, la Miss Marvel musulman contra una invasión kree en la que “reaparece” Clayton Cole, a quien Peter decide contratar en Parker Industries. En Tierra 833, Billy Braddock, nuevo recluta de la Corporación de Captains Britain ha sentido un “disturbio en la fuerza” o algo parecido y escanea el multiverso. Pronto descubre a Morlun, que ha matado a Spider-Man y sus Sorprendentes Amigos, el Hombre de Hielo y Estrella de Fuego. En la Tierra 999, los hermanos de Morlun, Bora y Brix cazan y asesinan a Spider-cat. Finalmente, en tierra 7831 Daemos, el peso pesado de la familia termina con Spider-Man Unlimited. Las apuestas están muy altas: la Gran Cacería ha comenzado y Slott demuestra con estas muertes que nadie es intocable: ni personajes recientes como Spider-Cat, ni las amadas caricaturas de nuestra infancia. La peor muerte de todo Spider-Verse está por suceder dentro de las páginas del propio preludio: un Peter que tras sufrir la saga del clon parecía haber encontrado la tranquilidad en la Tierra 982…

martes, 22 de diciembre de 2015

Dos imanes.


Hoy he decidido terminar nuestra historia. Esa historia que nunca comenzó, que yo imaginé en mi cabeza varias veces y no, nunca pasó. Esa historia que yo divido en tres partes: el tiempo que convivimos aquí, desde donde escribo esto.

El día que partiste te llevaste al viejo Yo y no me diste oportunidad de cerrar el ciclo, de entender lo que había pasado sino hasta cinco meses después. Ese tiempo estuviste perdida. Tras un año de convivio diario, de meterte en mi cabeza y yo en la tuya, un día simplemente desapareciste con 72 horas de aviso… eso fue todo. Yo consideré que éramos íntimos y sin embargo no tuviste el cuidado, o el valor de decirme tus razones reales. Cinco meses después volviste y fue casualidad o destino que yo estuviera aquí, te viera y entendiera todo: tu abrupta salida, tu silencio, todo. Nuevamente me enteré por alguien más que sucedía más de lo que me habías dicho, pero lo volví a tomar (iluso yo) como una señal de lo mucho que signifiqué para ti. Ahí, ese hubiera sido el cierre perfecto, el final de cuento, el “no continuará”, porque no había nada más que agregar.

Excepto que no. Un año después de tu partida restableciste el contacto, y en esta nueva etapa volvimos a comunicarnos diario, a compartir ideas, sentimientos, complicidades. En esta etapa nadie se te comparaba, nadie era lo suficientemente especial, o inteligente o capaz de hacerme entender la vida como tú. Yo sabía quién eras y quién era yo por ser tu amigo. Excepto que no sabía nada: pronto comenzaste a cortar comunicación. Primero fueron unos días, luego semanas, después meses. Sin avisar te desvanecías y volvías con cualquier explicación: “me fui de vacaciones”, “me mudé”, “tengo mucho trabajo”. Cada vez te creí y pronto me acostumbré a perderte sin aviso y a recuperarte sin explicación. Después de todo soy tu mejor amigo, ¿no? Y para eso están los amigos, para entender sin juzgar.

En una de tus desapariciones, me topé con alguien a quien yo percibí como tu alma gemela. Alguien dispuesta a tomar ese lugar en mi vida que tú no valorabas. Craso error. Ella era lo más alejado a ti. Y el que me haya dado cuenta te puso en un pedestal todavía más alto. Eras insustituible. Eras única, un garbanzo de a libra que tenía que estar en mi vida a como diera lugar. Después de todo nadie deja pasar el más grande tesoro que ha conocido.

La tercera etapa ha sido la más dolorosa y extraña: conforme los problemas en casa se agudizaron, yo busque a quien para ese entonces me había sido leal y “estaba conmigo hasta el final”. Excepto que no, nunca estuviste. Todo fue una explicación errónea de mi parte a tu forma de ser. Y si he medido a toda la gente en torno a tu conducta conmigo, es lógico que te mida a ti, en este momento en torno a esa imagen que de lealtad tú construiste, y no. No cumples tus propios alcances.

Y eso hace toda la diferencia: en el momento en que te necesité más no estabas. Entender eso me ha trasformado. Me ha hecho entender que nunca, jamás estarás y que todo este tiempo estuviste jugando con mi cabeza. No importa.

Gracias a ese juego maduré, reconsideré mi vida, mis amistades. Mi familia. Fuiste mi más grande crisis y gracias a Dios una crisis que pude superar. Así que no tengo nada que reclamarte. Tengo mucho que agradecerte. Y así como se termina la hoja termino esta historia. Nuestra historia. Somos dos imanes.