jueves, 31 de mayo de 2012

Smallville: When we first met. "Ataque"

Historia por Fermín Reyes

Todo comenzó con una llamada de Chloe. Un virus desconocido, incluso para ella había infectado los sistemas de la Watchtower.

“En algún punto entró a los satélites que alimentan nuestra base de datos”, dijo Chloe, “y de ahí se difundió rápidamente destruyendo toda nuestra información, pero he aquí lo raro: nuestras computadoras son las únicas afectadas por el mismo. El ataque fue dirigido exclusivamente contra la JL”.

Por aquellos días, sabíamos del regreso de Lionel Luthor, o al menos un Lionel de una tierra paralela, aún más dañino que el original. Ollie propuso investigarlo.

Estábamos ocupados tratando de determinar de dónde había venido el ataque, cuando nos llegó la noticia por parte de Mera, de que A.C. había sufrido un terrible accidente en el acuario. Lo mismo sucedió con John Johns y Bart Allen. Después nos enteraríamos que cada uno fue neutralizado de formas muy simples.

A Bart lo tomaron en una carretera despoblada, con una ráfaga de aire caliente que momentáneamente le quemó los pulmones y lo hizo trastabillar. A esa velocidad, Bart tuvo el impulso suficiente para salir volando medio kilómetro, lo que aseguró su inconsciencia durante días. John fue envenenado en su casa, alguien mezcló una dosis letal para humanos, suficiente para sacar de la jugada a un marciano, con el medio litro de leche que guardaba en el refrigerador. Finalmente alguien traslado a un par de leones de su jaula al área del acuario, por lo que A.C. fue atacado fuera del agua por un animal al cual no podía controlar mentalmente.

Accidentes todos tan simples que en algún momento dudamos que realmente la JL estuviera bajo ataque.

Entonces Chloe descubrió un signo encriptado en el virus que frió nuestros sistemas. Alguien estaba firmando su trabajo y jugando con nosotros. La señal provenía de muchos lados y de ninguno a la vez: nada ni remotamente cercano a Metrópolis. “Esto es tecnología de punta”, ningún virus informático en la tierra se comporta así.

Otra pieza del rompecabezas surgió en el estacionamiento del penthouse de Ollie. Antes de abordar su vehículo alguien le lanzó grava a los ojos, después le enterró un pequeño artefsacto filoso en el hombro: el arquero, el saetero sin sus herramientas más importantes: la vista y sus brazos. Ollie fue golpeado antes que pudiera siquiera meter las manos. Su atacante tuvo la amabilidad de meterlo al asiento del conductor para que lo encontrara el guardia del edificio durante su ronda, 20 minutos después.

Mientras eso sucedía, Chloe descubrió algo mas, el virus que penetró las defensas también extrajo información: una en particular: el lugar donde nací, Krypton.

Era el único pedazo de información que necesitaba mi atacante para deducir lo que mucha gente ya había entendido hasta entonces: que el material radioactivo que dejó su explosión sería suficiente para matarme. Recibí una llamada a mi celular, al otro lado de la línea la voz de una mujer me dijo que alguien había colocado una bomba en el edificio del Diario el Planeta y que estallaría en 20 segundos. Mientras corría hacía el edificio a supervelocidad, ya había localizado el único punto en el que podría estar, un cuarto recientemente cubierto de plomo, el único lugar donde los rayos x de mi vista no penetrarían.

Abrí la puerta faltando 14 segundos, suficiente tiempo para sacar lo que fuera que estaba ahí y correr al exterior. Pero dentro no había una bomba, sino roca de meteorito. Alguien me empujó y cerró las puertas.

Un ataúd. Oscuridad sólo cortada por el resplandor verde de la kriptonita en el suelo. Un cuarto suficientemente grande para…¿matarme? No. No para matarme, pero si para que la radiación emitida me tuviera lo suficientemente débil como para escapar de ahí con mi superfuerza.

Más juegos.

Entonces escuché a Chloe al otro lado de la puerta:

“Esto se terminó, dile a quien quiera que sea tu amiguita que quiero mis sistemas operando y en forma en menos de una hora.”

Una voz cavernosa, casi inhumana contestó “Chloe. Efectivamente esto terminó. La Liga está desecha, tus compañeros muertos y sólo me encontraste porque quería que me encontraras”.

“Abre, déjalo ir” dijo Chloe.

“¿no quieres saber cuánto puede vivir un kriptoniano expuesto a la radiación de su planeta? Estoy seguro que el dato nos podría ser útil.”

“¿Qué sucede allá afuera? Chloe déjame salir” grité mientras luchaba porque el contenido de mi estómago no se saliera por la garganta.

“déjalo salir, o juro que te atacaré de la misma forma en que lo has hecho y cuando termine no existirán un solo hombre, mujer o niño que no conozca tus secretos”.

La voz de ultratumba titubeó y luego dijo “está bien. En cuanto me vaya podrás abrirle la puerta a tu amiguito. Pero sábete que no están listos. Hasta hace un par de días desconocía la debilidad de cada uno de ustedes y sin embargo los he vencido. Ahora que los conozco no hay forma de que sobrevivan a un ataque. No están listos.”

“Entonces entrénanos” dijo Chloe.

“No es mi papel” dijo la voz “tengo mis propios problemas y mi propia ciudad que proteger. Cuando llegue el momento regresaré, por lo pronto le diré a Oracle que te devuelva tus sistemas, de todos modos la información ya la copié.”

“Eres un…” Chloe calló a media frase, como si su interlocutor ya no estuviera ahí. Entonces se abrió la puerta y me encontré de frente con ella.

“¿eres que, Chloe?” pregunté “¿eres que?”


“Eres un maldito, Bruce. Eso es lo que iba a decir. Que Bruce es un maldito.”


lunes, 28 de mayo de 2012

Concurso Smallville: Una noche inolvidable


Por @Arrowete


Smallville nunca había tenido una noche tan estrellada. O por lo menos Jonathan Kent no podía recordar alguna similar. Era cierto, en Smallville las noches en general eran estrelladas a menos que hubiera mal clima, pero como esta, jamas. Estaba con la mirada fija en el cielo cuando escucho al pequeño Clark gritar.

- Pa. Ma dice que vengas a cenar, que ya esta todo listo.

- Ya voy hijo, ya voy, es que estoy mirando el cielo.

- ¿El cielo? ¿Que tiene de especial el cielo? Es el mismo cielo todas las noches.

- No hijo, no, mira, ven, ¿no notas nada extraño en el el día de hoy?

- Te soy sincero, no. No veo nada fuera de lo común.

- Fíjate bien. Mira. Hoy hay mas estrellas que de costumbre. ¿Ves esa estrella grande y azul? Esa normalmente no la vemos por aquí. ¿Y ves esas tres que se encuentran a la derecha? Pues esas nunca las había visto.

- Es cierto, y mira, aquí a la izquierda hay dos o tres que no recuerdo haber visto.



Estaban tan entusiasmados viendo las estrellas, que no escucharon a Martha cuando los llamo, no una, ni dos, sino tres veces a cenar y no fue hasta que salió con la cuchara de servir en la mano y les pregunto que era lo que estaba sucediendo que no decidieron entrar a cenar. Mas noche, cuando Clark ya estaba durmiendo y ellos estaban alistándose para lo mismo Jonathan le comento a Martha cuanto disfrutaba platicar con Clark, pasar el tiempo con el, ya fuera en el campo o como ahora, viendo las estrellas.

- A mi también me gusta que pases tiempo con el- le dijo Martha. - Estoy segura que de seguir con ese ejemplo el será un hombre de bien.



Al día siguiente Clark sintió algo extraño al ingresar a la escuela. Todos os alumnos se veían demasiado contentos, como si algo maravilloso hubiera pasado. Clark estaba intentando imaginarse que era lo que sucedía cuando Pete, su mejor amigo llego corriendo a contarle.

- ¡A llegado una feria a la ciudad!

- ¿Una feria? ¿Que es eso? Pregunto Clark.

- Yo tampoco lo se del todo. He oído decir a algunos mas grandes que es algo increíble. Que hay maquinas que te hacen volar, y juegos donde puedes ganar premios, y espectáculos de seres de otros planetas.

¿Maquinas que te hacen volar? ¿Seres de otros planetas? ¿Sería cierto todo esto que contaba Pete? se quedo pensando Clark.

- Y, ¿Donde dices exactamente que se encuentra esta, faria?

- Feria, se llama feria, dijo el. Y se encuentra a las afueras. Y solo va a estar este fin de semana.

- ¿Solo este fin de semana? Espero que mi papa quiera ir, no puedo esperar a subirme a una maquina que me haga volar.

- Yo también, dijo Pete. Yo también.



Al llegar a su casa, Clark entro corriendo a contarle la buena noticia a su papa.

- Papa, papa, ¿te has enterado? Una feria ha llegado a la ciudad, papa, ¡Una feria! Y hay hombres del espacio, y maquinas voladoras y..., muchas otras cosas mas papa.

- Si hijo, se perfectamente lo que es una feria. No creas, en mi tiempo yo también llegue a ir a una o dos.

- ¿Si? ¿Y como es? ¿En verdad hay extraterrestres y maquinas voladoras?

- Maquinas voladoras si. Extraterrestres no. Ha veces hay espectáculos de cosas extrañas de la naturaleza como vacas con dos cabezas o cosas por el estilo, pero tanto como seres de otro planeta, lo dudo mucho hijo.

Clark se desanimo un poco. Tenía el sueño de conocer a un hombre verde, como los de las historietas.

- Pero no pongas esa cara hijo. Hay muchas otras cosas que hacer en la feria. Si quieres ve a hablar con Pete y si su papa le da permiso iremos los tres a la feria cuando añochezca.

- ¡Excelente! En este momento voy a avisarle a Pete. Y salio corriendo.

Martha que había estado escuchando todo desde la cocina le advirtió a Jonathan que no quería que Clark viera a vacas de dos cabezas. Que si iban a ir a la feria seria a comerse un algodón de azúcar o a subirse en la rueda de la fortuna. Jonathan le dijo que si, pero cruzo los dedos detrás de su espalda.



Al caer la noche Jonathan, Clark y Pete fueron a la feria. Smallville era una comunidad tan pequeña que las ferias casi no los visitaban. La última feria había estado hacía unos 5 o 6 años antes de que Clark arribara. Por lo mismo, todo Smallville estaba volcado en ella.



Al llegar, lo primero que vio Clark fue un impresionante circulo de metal, enorme, que llegaba hasta el cielo.

- ¿Esa es la maquina que nos hace volar pa?

- No te hace volar, pero si te acerca bastante al cielo, dijo Jonathan.

- ¿Y como se llama? Pregunto Pete.

- Rueda de la fortuna.

- ¿Nos podemos subir? Pregunto Clark.

- Por supuesto, hijo. ¿A que crees que hemos venido entonces?



Clark, Pete y Jonathan se subieron, no nada mas a la rueda de la fortuna, también lo hicieron a los autos chocones, a las sillas voladoras y a las tazas locas. De este último Pete salió un poco mareado. También jugaron a los dardos, donde Clark gano un bonito oso de peluche que decidió llevarle a su madre, y Jonathan probo su fuerza en una maquina y logro que le regalaran una bolsa de cacahuates. Cuando entraron a la casa de los espejos Clark y Pete rieron como nunca lo había hecho, viéndose mas gordos o mas flacos, mas altos o mas pequeños. Pero al salir de ahí vieron algo que les llamo mucho la atención.

- Mira papa, ahí dice que es el espectáculo de fenómenos. Te aseguro que ahí esta el hombre del espacio. ¿Podemos ir?

- Ya te he dicho que no hay ningún extraterrestre ni aquí ni en ningún otro lugar Clark. Ademas, le prometí a tu mama que no irías a ver nada que te causara pesadillas en la noche.

- Pero papa, por favor, por favor, por favor, por favor.

Pete, que todavía seguía riéndose por las divertidas visiones de la casa de los espejos se unió a la suplica.

- Esta bien, pero bajo dos condiciones. La primera. No le puedes decir a tu mama que entramos. Nunca. Si lo haces jamas te volveré a llevar a ningún lado. Lo mismo va para ti Pete, ni una palabra de esto a tus padres.

- Esta bien, papa.

- Si, esta bien señor Kent. Ni una palabra, mis labios están sellados.

- Excelente. Ahora, la segunda. En el momento en que yo diga que es momento de irnos, es momento de irnos. ¿Esta bien?

- Esta bien, dijeron ambos a la vez.



Al entrar a la carpa se desilusionaron un poco.

- ¿Sasha el perro bailarín? ¿Max el muñeco nazi? Que clase de tomadura de pelo es esta dijo Clark. Yo pensé que habría seres de otros planetas.

- Ya te había advertido que eso no existe, Clark. De una buena vez deberías de dejar de insistir en ello.

Apenas había dicho esto cuando un señor se les acerco. No era muy alto, tenía el cabello negro y bigote.

- Buenas noches buen hombre. Niños. Soy el profesor Bliss, dueño de esta feria.

- Mucho gusto, profesor. Jonathan Kent para servirle.

- Encantado, encantado. Estaba parado ahí y no pude dejar de oír que el chico quiere ver a un ser extraterrestre.

- Así es, dijo Clark.

- El quiere ver uno, pero ya le he dicho yo en contadas ocasiones que no hay nada remotamente parecido a seres extraterrestres, ahora, si nos disculpa, creo que iremos por una manzana acaramelada.

- Espere un segundo señor Kent. En verdad tengo un ser extraterrestre en esta carpa. Pero la verdad es que no lo presento a todo el publico. Sabe, si el gobierno se llega a enterar de esto, me lo podrían quitar. ¿No es usted un miembro de el FBI o algo parecido, verdad?

- Por supuesto que no. Niños vámonos.

- Pero papa, por favor, solo un segundo, por favor.

- Por favor señor Kent, por favor, dijo también Pete. Solo una mirada y nos vamos.

- ¿Que habíamos acordado niños?

- Pero papa, solo una mirada, por favor.

- Esta bien, solo una mirada. ¿Tenemos que pagarle algo extra profesor?

- Por supuesto que no, todo sea por complacer a los niños.



Caminaron al fondo de la carpa hasta que llegaron a una puerta de metal. El profesor Bliss se percato de que nadie los veía y saco una llave del bolsillo. Abrió la puerta y les dijo.

- Estén preparados, lo que verán aquí jamas lo volverán a ver en su vida.

Clark no podía creer lo que veía. Era una visión horripilante. Detrás de la puerta se encontraba lo que parecía ser un ser humano con la piel azul y el cabello rojo. Estaba demasiado delgado y daba la impresión que tenía unos 100 años o mas. Se encontraba atado por una cadena al cuello y otras mas en los brazos y piernas.

- ¿En verdad es necesario que lo tenga tan encadenado? pregunto Jonathan.

- Si no estuviera así, correría el riesgo de que huyera, señor Kent.

En ese momento el extraño ser dio un grito, era una especie de sonido gutural que jamas habían oído ni Jonathan ni los niños.

- Creo que ya es suficiente, dijo el profesor. ¿Ahora creen que hay extraterrestres?

- Yo siempre lo creí, dijo Clark.

- Bueno, ya, es momento de irnos, dijo Jonathan. Muchas gracias profesor.



Al salir de ahí los chicos discutían si el ser que habían visto era un extraterrestre o no. Clark decía que si, pero Pete pensaba que era una persona pintada de azul. Después de un rato discutiendo Jonathan les compro un algodón de azúcar a cada uno y se les olvido el extraterrestre. En el camino a casa Jonathan les volvió a recordar que no podían decir una palabra a nadie de lo que habían visto ahí.



Habían pasado muchos años, pero Clark seguía regresando a Smallville en el aniversario de la muerte de su padre. Era una especie de homenaje y a la vez remembranza de aquel momento. Este año en particular era diferente. En Smallville había una feria, bastante parecida a la que hacía ya muchos años su padre lo había llevado a conocer. En ese momento Clark recordó al hombre azul que vio en la carpa de fenómenos. ¿En verdad sería un extraterrestre, o como decía Pete, era solo un hombre pintado? Nunca lo sabre, pensó.



Estaba listo para retirarse cuando volteo al cielo y lo vio. El cielo estaba estrellado como en esa época. Estrellas que no se veían normalmente en Smallville se podían ver a simple vista. - Papa, como te extraño, dijo, pero todas las veces que vea esa estrella azul en el cielo me acordare de ti y esa primera vez que fuimos a la feria juntos. Sabes, jamas le conté a nadie lo que vi en esa carpa esa noche. Eser era nuestro secreto. Gracias por todo lo que hiciste por mi. Gracias, porque fuiste el mejor padre que un hijo pudiera desear. Gracias en verdad.



Fin.

viernes, 25 de mayo de 2012

Bases del concurso Smallville "when we first met"


Primer y único premio:




Las 10 temporadas de Smallville en edición DVD (REGION 1), son 60 discos nuevos (nunca reproducidos), contenidos en las cajas de las ediciones originales. El premio se recibe en el estado en el que está y no hay cambios, devoluciones ni reclamos.




¿Quienes pueden participar?



Absolutamente cualquier usuario con una cuenta de mail y ganas de contar una historia y/o de ganarse el premio. Un solo ganador. Si los participantes son menos de 5, el concurso se declarará desierto. NO HABRÁ PRÓRROGA.

¿Qué tienen que hacer?

Básicamente contar una historia, ubicada en el Universo de Smallville que introduzca a un personaje no visto en la serie y que pertenezca al universo DC. La extensión es libre. Solo una historia por participante. La historia deberá mandarse vía mail a concursosmallville@gmail.com el participante deberá asegurarse que le envíe confirmación de recibido, sólo así se considerará entregada la historia.




La misma será publicada en este blog.



¿Cómo se decidirá el ganador?


Dos jueces independientes votarán cada uno por su historia favorita. De las 2 seleccionadas yo escogeré una como ganadora.



La integración del jurado será definida: 1) un forista/twittero que no haya participado con historia (pues evidentemente me interesa mas que participen como concursantes); 2) a mi entero arbitrio, aunque basado en su conocimiento del universo de Superman en general y Smallville en particular 3) obviamente será un forista/twittero que una vez invitado acepte tal invitación (no habrá remuneración alguna para el jurado).

Los nombres de los foristas que actúen como jurado podrán ser públicos, no así su voto en particular.

IMPORTANTE: Tal y como sucede con las encuestas, mi voto o el del jurado será definitivo e incontrovertible.

¿Y los tiempos, apá?

A partir de ahora y hasta el 6 de junio (10 días).



El día 6 se comenzará a invitar a foristas no concursantes como jurado y una vez integrado y las historias votadas declararé al ganador.

Los ganadores que vivan en el DF les entrego su premio un sábado en algún punto acordado.


Los ganadores que vivan fuera del DF deberán pagar el envío.

Pueden surgir cambios en las bases conforme se desarrolle el evento, por lo que estén pendientes.

miércoles, 23 de mayo de 2012

El Archivo C.C.: Antes como ahora…X-Factor. (9 de enero de 2009)

Peter David (W)
Various Artists.

X Factor comenzó siendo un título bastante malón, en donde se pretendía reunir a los X-Men originales (minus la entonces fallecida Jean Grey, plus Dazzler), en una época donde iniciaba el boom de los mutantes. Tras una idea original de Busiek, resultó que Jean Grey siempre no estaba muerta y un casado Ciclops abandonó a su esposa y a su recién nacido (Nathan Summers) para salir corriendo a buscar a su ex.

En esta primera concepción X-Factor era el nombre del equipo “disfrazado” de humanos-caza mutantes, mientras que sus verdaderas intenciones eran rescatar y entrenar mutantes.

Louise Simonson trató de hacerlo un comic un poco mas interesante, introduciendo y utilizando varios personajes como Artie, Rictor y Boom Boom (que terminarían volviéndose New Mutants) y dando a la mitología mutante un villano a la altura de Magneto: Apocalypse. Sin embargo la serie nunca dejo de ser una dilución de Uncanny X-Men, con personajes y situaciones acartonadas.

Tras los acontecimientos de X-tincion Agenda (90-91), los X-Factor originales regresaron a las filas de X-Men, creándose el equipo dorado y azul; mientras que los New Mutants se transformaron en X-Force.

Tras 70 números, el título de X-Factor estaba vacante. En una época donde marketing no obligaba a las editoriales a relanzar títulos a diestra y siniestra, se mantuvo el título esta vez bajo la batuta de Peter David, con dibujos de Larry Stromman: X-Factor se convirtió una rama del gobierno, sucesora de Freedom Force, con Valerie Cooper como la representante del gobierno, Havok de líder y Polaris, Strong Guy, Rahne Sinclair, Quicksilver y Multiple man de miembros.

Gracias a David, que se alejó lo más posible del aproach semi-Claremontesco de Simonson, el título se volvió divertido, fresco (en una época en donde los equipos a la Youngblood no existían) y un escape a las fanboyadas de Jim Lee y Rob Liefeld.

Ya para mediados de los 90’s David tal vez cansado de estar deteniendo sus tramas por tanto crossover mutante, abandonó el título y se dedicó a su Hulk, a su Supergirl y a todos esos otros juguetes en donde volaba solo. Creo que coincidirán conmigo que los títulos mutantes no salieron muy bien librados de los 90’s y leer X-Factor, a manos de Howard Mackie era como recibir una patada en los bajos sin protección.

Tras los eventos de House of M, Marvel tuvo la genialidad de ofrecer nuevamente el título a David. En esta nueva encarnación X-Factor es un equipo de investigadores privados, comandados por Jaimie Maddrox, incluyendo nuevamente a Guido y a Wolfsbane, complementando con la caprichosa Monet St Croix, la deliciosa Syrin y un powerless Rictor. Esta nueva entrega es un poco mas realista, en el sentido de que fácilmente podría ser una secuela de las películas de Brian Singer, pero con situaciones tan disparatadas como que Maddrox ha tenido el descuido, en una borrachera, de permitir que se le escape el lado libidinoso y acabe en un triangulo (¿o cuarteto?) amoroso con St. Croix y Terry Rourke o las confesiones de sofá de todo el equipo ante Leonard Samson, el psicólogo de cabecera del MU.

Complementando el cuadro se encuentra Layla Miller, la misteriosa chica que “sabe cosas” y que jura que ella y Jaimie están destinados para casarse (lo cual parece ser verdad, pues en otra premonición, Rahne ha visualizado que los asesina el día de su boda).

Antes como ahora, X Factor by David rulea.

martes, 15 de mayo de 2012

El archivo C.C. “A never ending battle” (21 de mayo de 2011).

Me falta ver un aproximado de 30 capítulos de Smallville, entre la temporada 9 y la 10. Aún así y por azares del destino me tocó ver el final y no es una oferta que un entusiasta de la serie como yo deje pasar.

Coincido con X-Treme en muchos de sus planteamientos: ayer me puse a ver escenas de “Lois & Clark: the New Adventures of Superman” y parece que Teri Hatcher jamás leyó un comic de Lois, es torpe, demuestra una fragilidad totalmente fuera de personaje y francamente no es alguien con quien yo, ya no se diga un superhumano quisiera pasar mucho tiempo. Dean Cain jamás me pareció Clark Kent y mucho menos Superman, no se veía muy alto y aunque era atlético, jamás logró llenar las botas anteriormente calzadas por Reeves.

De Superboy no encontré muchos videos para analizar su actuación, pero si recuerdo que Stacy Haiduk y Gerard Christopher hacían buena pareja, aunque el tono campy de la serie y los (muy) malos efectos especiales estaban a la orden del día.

Así llegamos a Smallville, serie que comencé a ver recién casado (2005) y que a estas fechas continúo disfrutando.

Desde por ahí de la temporada 3 me quedó claro que no era una precuela de Superman: the Movie, ni siquiera que se pudiera realemtne creer que era una precuela a los comics, pero también me ha quedado claro desde un inicio que es una serie 100% de Superman.

No estoy diciendo que no esperaba ver una hora completa de Welling enfundado en el disfraz, partiéndole la Mauser a un grupo de parademons, porque es exactamente lo que esperaba para el último capítulo. En ese sentido es otra de las series cuyo final no es suficiente. Sin embargo coincido con los escritores que mataron a Superman: cuando lo hemos tenido en todo su esplendor, no lo hemos valorado. Después de todo no es tan sencillo contar historias de un dios y emocionar a las masas. Por ello el tratamiento de ir poco a poco develando sus poderes era necesario, por mas castrante que fuera el que no podía volar.


De Smallville me queda la forma en que fueron construyendo las historias, en un inicio dándole un peso importantísimo a la familia Kent (los cual me parece lo mas rescatable de las primeras temporadas), pasando a la enemistad con Luthor y culminando en la relación amorosa con Lois (la cual voy apenas descubriendo en la temporada 9 y me tiene francamente emocionado), es una curva que me pareció adecuada.

Además, aunque nunca se vio el traje, hay en cada capítulo un montón de referencias al mito. Desde las frases típicas, pasando por escenarios comunes pero muy actuales, como la bellísima granja Kent o el Diario El Planeta, hasta la simple chamarra roja y camiseta azul que a gran velocidad hacían ver a Clark como el Superhéroe.

De los personajes, la mayoría se me hacen memorables: John Schneider y Anette O’Toole no pudieron estar mejor escogidos para inculcar los valores de verdad, justicia y el estilo de vida americano al kryptoniano. El sacrificio de Pa Kent me parece uno de los grandes momentos de la serie.

Luthor es extraordinario, siempre debatiéndose entre lo que es correcto y su maldad interna, contrastando su relación con Lionel contra la familia de Clark. Por una vez se agradece que Rosembaum se haya dejado rapar para las 8 temporadas que participó y no hayamos visto la absurda y cansada explicación de las pelucas.

Aunque he extrañado a Luthor, la verdad es que Mercy, interpretada por Cassidy Freeman vino a refrescar la serie, con una agenda secreta lo suficientemente amplia para desconocer si es amiga o enemiga.

Chloe fue un personaje novedoso que si me hubiera gustado encontrar en los comics. Total, personajes menores han sido adaptados al medio y la verdad es que su participación es de las cosas mas memorables de la serie y por ello me gustó encontrarla en el capítulo final.

Concuerdo que Erica Durance y Tom Welling son, cada uno Lois y Clark. Welling no me convencía al principio físicamente como Superboy, pero un corte de pelo y su actuación hicieron la diferencia.

Jimmy, Lana (a partir de la tercera temporada bautizada "pugiditos" por LaWife) y Pete me parecen lo mas malo de la serie. La explicación con la que salieron para justificar la corta diferencia de edad con Clark y su prematura muerte; todo el tiempo que Lana se la pasó llorando por tonterías y un Pete mas higadito que el de los comics, los hacen el eslabón mas débil.

Si quería ver a Bruce Wayne y me desilusionó un poco el tratamiento que dieron a villanos como Darkseid o Brainiac, pero la verdad series como Superboy nos mostraron trajes de colores y mucho Spandex y eran ridiculos.

Los capítulos malos son MUY malos, aquel de vampiros en la Universidad o cuando Lois recibe poderes. Hay otros que fueron salvados por los actores: el primer atisbo de que Lois está enamorada de Clark viene gracias a que ambos están atados a un detector de mentiras: decir la verdad salvará la vida de su compañero. Erica dice todo sin palabras.

Yo no voy a extrañar Smallville. Terminando las 10 temporadas comenzaré a verla de nuevo. Eso bajo mis estándares y mi ritmo me dará por lo menos otros 6 años de historias. Mientras saldrá una nueva película del personaje o alguna otra serie del estilo con la cual entretenerse.

Una batalla interminable...