lunes, 30 de julio de 2012

Pateemos a Batman.

SPOILERS! SPOILERS EVERYWHERE!

He leído pocas opiniones que realmente me importen de “the Dark Knight Rises” y ninguna antes de verla. Sobresalen dos: una a favor, la del Batmanólogo excepcional X-treme (goo.gl/MKrbj ) y una en contra, la de mi escritor favorito Peter David (http://t.co/Vl8TCUQE  ). En este caso me siento más de acuerdo con la de Peter David.

Si si, el mensaje tras TDKR es perfectamente claro, y en la primer media hora ya se sabe exactamente hacia dónde va la película (o antes si se es fan de comics y uno observa lo que ha sucedido en los últimos años con el personaje).

Mi principal problema con la cinta es que, contrario a la extraordinaria ejecución de TDK, Nolan sacrifica toda lógica y arma una historia en torno a los resultados que quiere mostrar: no es un crecimiento orgánico, es un crecimiento forzado.

Por un lado tenemos a un Bruce Wayne retirado tras los acontecimientos de TDK. Primer desperdicio: Joker. Todos sabemos del lamentable deceso de Heath Ledger, pero cuando vi que Batman llevaba 8 años fuera de circulación, en mi mente resonó una de las frases de TDK: “I think you and I are destined to do this forever”. No existe a lo largo de casi tres horas referencia alguna a que sucedió con Joker. ¿Escapó? ¿se fue a vivir a Metrópolis? ¿conoció a una psiquiatra sexy de Arkham y se dedicó a procrear payasitos? Parece que el “forever” se limitó a hacer eso un día en una azotea y listo: problema de Joker resuelto.

Lo siguiente que es inexplicable es el cuerpo decaído de Bruce. Este “viejito” con bastón que apenas se puede mover no corresponde al Batman ágil que vimos ser correteado al final de TDK.- O.K., tal vez es un símbolo del decaimiento mental de Bruce. Pero, ¿una prótesis en la rodilla es suficiente para regresarlo a la condición física que requiere Batman, ya no digamos para pelear, para manejar una moto? Hace 10 minutos estamos hablando que los huesos de Bruce no tienen cartílago, que tiene una lesión craneal y al momento siguiente le aguanta todo un round a Bane y tiene los reflejos de un quinceañero. Estoy de acuerdo que Nolan abandonó todo “realismo” (o como se le quiera llamar) en esta tercer entrega, baste ver a the Bat, o el hecho de tener una bomba nuclear circulando las calles sin escolta alguna, o una ciudad sitiada por meses (really, in the glorious U.S. of A.?) pero hasta la fantasía mas absurda necesita funcionar en si misma.

Luego está Bane, un líder temible, mente maestra que en la última etapa de la película resulta ser un peón, que en el momento que Talía habla enmudece totalmente y pareciera una mascota sin planes ni voluntad propia. Una de las cosas grandiosas de TDK es esa curva de desarrollo entre los tres protagonistas de la cinta: al final de TDK Batman, Gordon y Dent han perdido y de ninguna manera son los mismos que cuando iniciaron. La causa es Joker, un agente del caos para el cual ninguno del os tres está preparado. Al final de TDK hay un enfrentamiento entre las partes: Joker y Batman, Dent y Gordon, Dent y Batman. Ahora no estoy tan seguro si ese perfecto paralelismo y desarrollo entre personajes son obra de Nolan o emergen de las diversas fuentes que Nolan tuvo para contar la caída de Dent. Porque con Bane no somos tan afortunados: Bane, el temible Bane, el terrorista cae abatido en segundos por los cañones de la batimoto a manos de Selina Kyle.

Si uno lee Knightfall, por lo menos hay un desenlace: Bane es derrotado por Jean Paul Valley y a su vez, Valley es derrotado por un Bruce totalmente recuperado: el alumno que vence a quien quebró al maestro quien termina venciendo al alumno. Bane entonces pasa de ser Osama Bin Laden para convertirse en carne de cañón genérico, en pos de la verdadera villana: la hija de Ras Al Ghul. No sé, tal vez no he leído las versiones correctas (y siempre tomando en cuenta que el Ras Al Ghul de los comics es inmortal), pero esta Talia me parece totalmente fuera de personaje y mucho menos interesante que la contraparte del comic.

Paso al detalle que me gustó menos: coincidentemente Wayne Industries tiene una bomba nuclear en potencia debajo de Gotham. Es exactamente lo que pasó en Batman Begins: coincidentemente Wayne Industries tiene emisores de microondas. En ambos casos pierden potenciales armas con una facilidad risible. Que bueno que Bruce “muere” porque su compañía no tiene mucho futuro tras cada tropiezo que ha puesto en riego a millones de personas.

Con el detalle de la bomba, the Dark Knight Rises regresa a lo que a mi gusto evitó TDK y que la hizo una obra maestra: lo que llamo el “plan idiota”. Casi toda película de comics ha tenido un “plan idiota”, parece que es la única forma de hacer lucir al héroe: de la compra de terrenos en el desierto, a deshidratar a los miembros de la ONU, de dominar la tierra con el teseracto a convertir en reptiles a los neoyorkinos (lo cual por lo menos es una adaptación directa del comic), los planes idiotas abundan en el cine. Bane en los comics tiene una motivación más cercana a la de los jefes criminales de TDK, por eso me hacía sentido verlo en una peli de Nolan, pero a mi gusto se desperdició con el plan idiota.

The Dark Knight evitó el plan idiota haciendo que la peli tratara sobre otra cosa: el plan de los caballeros. En the Dark Knight vemos por primera vez al villano reaccionar ante el plan para acabar con el crimen de Gotham (¿Qué es “crimen”? todos lo entendemos, no necesitamos un “plan maestro” del malo). Por eso la peli madura de forma mas orgánica: es la ley y el orden frente al agente del caos.

No es que Joker no tenga su propia agenda, pero está jugando al gato y al ratón con toda la policía de Gotham, lo cual repite Nolan en the Dark Knight Rises de manera menos convincente: tres meses pasan los polis en cautiverio, con la misma ropa y ni mugrosos se ven, ni siquiera una mención a que todos ya se enfermaron por tener que ir al baño en el mismo lugar donde comen y duermen. Nada. Salen y voilá: ejercito instantáneo. Ni uno sólo se dirige a su casa a ver cómo se encuentran sus familiares. Estos gothamitas son tan leales a un tipo que desapareció años tras ser acusado del peor de los crímenes y a un jefe que lleva el mismo tiempo mintiendo, que están dispuestos a enfrentarse a un ejército de ciudadanos anarquistas mejor armados y a morir bajo los cañones de tumblers nomás porque la “ciudad los necesita”. Ay si, asústame panteón.

Y ya que estamos en esas: ¿una ley es suficiente para terminar con el crimen en Gotham? Hemos visto cosas como Cero Tolerancia funcionar, pero estamos hablando de una ciudad distinta, una donde un hombre puede robar una bomba atómica y hacer que reine la anarquía sin que el Presidente en turno (que bueno que no dijeron que era Obama!) mueva un dedo. ¿exactamente que se gana yendo en contra de siglos de teoría carcelaria y metiendo a una bomba sexual como Selina Kyle a una celda con puro machín fuera de demostrar que es muy badass y que va a mantener a todos a raya?

La peli tiene muchos aciertos. Nolan entregó un final digno de cualquier versión de Batman y uno que al igual que X-treme siempre soñé ver no sólo en este personaje sino en cualquiera: el legado. Hasta antes de la última escena, Bane es un personaje igual de temible que Joker (y sin necesidad de decirle “you´re pure evil” para reafirmarlo). Blake llena un hueco en la trama como el ciudadano heroico. Pero no dejo de tener la sensación de que the Dark Knight Rises bien pudo ser escrita por Akiva Goldsman y no por el genio que nos ha entregado cosas como Inception y the Dark Knight.

The Dark Kngiht Rises es la película que Batman necesitaba, pero no la que merecía.

1 comentario:

a dijo...

Completamente deacuerdo, aunque falto mencionar que el final donde es }2feliz" le da en la mauser a toda la ideologia d ebatman.