martes, 24 de julio de 2012

El archivo C.C. “Nolan’s the Dark Knight” (18 de Julio de 2008)

Nota: esta no es mi mejor reseña, de hecho nunca estuve satisfecho y podría complementarla con decenas de posts sobre el tema que siguieron en las semanas siguientes al estreno, pero los comentarios de Paco Calderón (http://pacocalderon.net/uploads/photos/3182.jpg ) me dan la razón en cuanto a que hubo gente que salió asqueada del cine y los de Gail Simone y Scott Snyder me dan la razón en que los escritores de comic quedaron influenciados por las pelis de Nolan.


“Why so serious?”


Habemos un montón de fans allá afuera lo suficientemente anales como para tratar de demostrarle a los demás que nuestro hobby “no es cosa de niños”, que “también en los comics se pueden contar cosas serias” y citamos cosas como “Watchmen” o “Daredevil” de Frank Miller, o si bien le va al pobre individuo que soporta nuestros soliloquios, algo mas literario, como “Sandman”. Con voz engolada y actitud académica, tomamos el ejemplar que lleva como misión exorcizar nuestros demonios y le decimos a la víctima “toma, lee esto”, cual doctor que piensa que tras leer tal o cual cosa, nuestro “paciente” se curará de su mal y regresará convencido de que Plastic Man es la hostia y que gracias a Dios se cruzó en nuestro camino, porque él/ella era muy ciego para ver la luz y la verdad que se despliegan en las entrañas de nuestra novela gráfica favorita.

Hace tiempo me di cuenta que el esfuerzo es inútil y la vena, lo que se dice la vena del fan de comic sólo existe en ciertas criaturas de Dios y que en realidad deberíamos deambular, con la frente en alto sí, pero con un poco mas de humildad y entendimiento.

No sé y no me voy a poner a investigar si Nolan es un fan de comics. Lo que es y queda demostrado es un creador. Estoy esperando que un montón de escritores, incluyendo a esos grandes nombres como Alan Moore o Grant Morrison, verán esta película y regresarán inspirados a sus máquinas de escribir, a sus blocks de notas, a sus computadoras a hacer florecer nuevas historias y a desarrollar el medio secuencial un peldaño más.

 Tenían razón los detractores de DK: como este Joker no he visto ninguno...aún. Poca gente realmente ha logrado retratar una historia en donde la ciudad entera sufre (y uno como espectador está al borde del asiento), en donde el héroe es rebasado por completo. “No tienes con que amenazarme” se ríe el Joker a carcajadas. “No te queda más opción que seguir mi juego”. John Doe repartiendo sus enseñanzas sobre los siete pecados capitales.


Batman, Gordon, Dent, todos bailan al son que les toca el terrorista. Mientras una ciudad arde. Mientras vuelan cosas, mientras los planes y la cordura de todos se desmorona. Esta película no es oscura en sus escenas (de hecho, a mi gusto hubo demasiadas escenas diurnas), es oscura en su contenido. Es tal vez la película mas psicológica de un personaje de historieta. Desnuda todo lo que durante años hemos clamado a los cuatro vientos, como falsos profetas de un medio cuyo potencial apenas logramos intuir: que si el héroe se define por sus villanos, que si el medio “maduró” el día que la novia se volvió vulnerable, que si Batman y los héroes no matan.

Begins nunca fue tan serio: creo que Nolan tuvo la prudencia de coquetear con lo que los ejecutivos querían. Comparado a DK, Begins es la comedia palomera del verano.

Espero que mucha gente salga disgustada. Espero que muchos, horrorizados, no vuelvan a llevar a sus hijos a ver Batman. Espero incluso, que algunos salgan asqueados. Creo que Nolan lo espera también. Después de todo, no todo mundo aprecia la buena comida y la buena bebida. Después de todo podemos viajar a Europa a visitar el Louvre o a visitar Eurodisney.

Tuvo que ser Nolan, tuvo que ser Ledger los que le dieran a Batman una película y un enemigo a la altura del héroe.