miércoles, 23 de mayo de 2012

El Archivo C.C.: Antes como ahora…X-Factor. (9 de enero de 2009)

Peter David (W)
Various Artists.

X Factor comenzó siendo un título bastante malón, en donde se pretendía reunir a los X-Men originales (minus la entonces fallecida Jean Grey, plus Dazzler), en una época donde iniciaba el boom de los mutantes. Tras una idea original de Busiek, resultó que Jean Grey siempre no estaba muerta y un casado Ciclops abandonó a su esposa y a su recién nacido (Nathan Summers) para salir corriendo a buscar a su ex.

En esta primera concepción X-Factor era el nombre del equipo “disfrazado” de humanos-caza mutantes, mientras que sus verdaderas intenciones eran rescatar y entrenar mutantes.

Louise Simonson trató de hacerlo un comic un poco mas interesante, introduciendo y utilizando varios personajes como Artie, Rictor y Boom Boom (que terminarían volviéndose New Mutants) y dando a la mitología mutante un villano a la altura de Magneto: Apocalypse. Sin embargo la serie nunca dejo de ser una dilución de Uncanny X-Men, con personajes y situaciones acartonadas.

Tras los acontecimientos de X-tincion Agenda (90-91), los X-Factor originales regresaron a las filas de X-Men, creándose el equipo dorado y azul; mientras que los New Mutants se transformaron en X-Force.

Tras 70 números, el título de X-Factor estaba vacante. En una época donde marketing no obligaba a las editoriales a relanzar títulos a diestra y siniestra, se mantuvo el título esta vez bajo la batuta de Peter David, con dibujos de Larry Stromman: X-Factor se convirtió una rama del gobierno, sucesora de Freedom Force, con Valerie Cooper como la representante del gobierno, Havok de líder y Polaris, Strong Guy, Rahne Sinclair, Quicksilver y Multiple man de miembros.

Gracias a David, que se alejó lo más posible del aproach semi-Claremontesco de Simonson, el título se volvió divertido, fresco (en una época en donde los equipos a la Youngblood no existían) y un escape a las fanboyadas de Jim Lee y Rob Liefeld.

Ya para mediados de los 90’s David tal vez cansado de estar deteniendo sus tramas por tanto crossover mutante, abandonó el título y se dedicó a su Hulk, a su Supergirl y a todos esos otros juguetes en donde volaba solo. Creo que coincidirán conmigo que los títulos mutantes no salieron muy bien librados de los 90’s y leer X-Factor, a manos de Howard Mackie era como recibir una patada en los bajos sin protección.

Tras los eventos de House of M, Marvel tuvo la genialidad de ofrecer nuevamente el título a David. En esta nueva encarnación X-Factor es un equipo de investigadores privados, comandados por Jaimie Maddrox, incluyendo nuevamente a Guido y a Wolfsbane, complementando con la caprichosa Monet St Croix, la deliciosa Syrin y un powerless Rictor. Esta nueva entrega es un poco mas realista, en el sentido de que fácilmente podría ser una secuela de las películas de Brian Singer, pero con situaciones tan disparatadas como que Maddrox ha tenido el descuido, en una borrachera, de permitir que se le escape el lado libidinoso y acabe en un triangulo (¿o cuarteto?) amoroso con St. Croix y Terry Rourke o las confesiones de sofá de todo el equipo ante Leonard Samson, el psicólogo de cabecera del MU.

Complementando el cuadro se encuentra Layla Miller, la misteriosa chica que “sabe cosas” y que jura que ella y Jaimie están destinados para casarse (lo cual parece ser verdad, pues en otra premonición, Rahne ha visualizado que los asesina el día de su boda).

Antes como ahora, X Factor by David rulea.