lunes, 23 de enero de 2012

El archivo CC: “Kaliman conoce a falange” (agosto de 2008.)






Debió ser la semana que nos cerraron el tema de “Quejas de Dark Knight”, porque recuerdo que me aburría cual esponja marina de "adeveras" en el trabajo y no encontraba mas diversión en el foro que estar bajando videos de YouTube. De repente, una visión me hizo levantarme de mi lugar y gritar:

“falange tuvo la culpa!!!!”

El bullicio de las oficinas cercanas se detuvo un instante, los teclados callaron, las tazas de café se suspendieron en el aire. Como ya no exclamé nada mas, la oficina regresó a la normalidad, sin sospechar que en mi dañado cerebrito un sueño había nacido: tomar los cincuenta y dos números de Countdown to Final Crisis, y aventárselos personalmente en la cara a falange a quien hasta hoy culpo de perder mi tiempo y dinero en esa porquería (aunque él niegue toda responsabilidad, como buen fascista).

Calladamente y a escondidas de mis superiores jerárquicos dejé mi estación de trabajo, y me acerqué al tipo que programa las diligencias: “hola, asi que...¿no tendrás alguna que pueda llevar, digamos en...Guadalajara?”. Como suele suceder en los trabajos, nadie se ofrece a realizar el trabajo de alguien más a menos que exista un fin superior: un aumento, ayudar a la chava guapa de la oficina, ese tipo de cosas.

Aún así, el sujeto en cuestión me sonrió y maliciosamente me dijo: “claro, hay una para el lunes 11” (poco sospechaba Kaliman que el resentido empleadete me conseguiría vuelo para el DOMINGO en la noche, con regreso el lunes POR LA NOCHE!). Muy contento de lograr mi objetivo, me fui a requerir audiencia con el sultán, vía MP.

Recuerdo que cuando hicimos el Proyecto CC, X-treme y yo nos mandamos unos 20 MPs para coordinar argumento, dibujo, cambio de viñetas, título de la historia, coloreado, escaneo, letra, etc.

Con falange seguramente nos aventamos el doble, quesque planeando el viaje de mi vida, diversión asegurada y risas alocadas. Yo había sugerido ver DK en IMAX, para lo cual me ofrecí a apartar los boletos desde hace dos semanas, pero falange dijo que tenía un plan mucho mejor, que nunca olvidaría. La verdad es que hoy que nos vimos, el plan que falange tenía propuesto era un bello: “¿qué quieres hacer?” , aderezado con un “pues creo que querías ver TDK en IMAX, hay que ver los horarios” seguido de “pues no nos quedan los horarios de aquí e ir a otro lado está cañón, mejor sentémonos en una banquita”

Pero me estoy adelantando.

Cuando le comenté a falange mi plan maestro para vengarme por sus sugerencias, el muy cínico, me informó que la única manera de otorgarme audiencia era realizando un sacrificio ritual y llevándole doce vírgenes bañadas en chocolate, todas vestidas de la princesa Leia. A fuerza de gestiones diplomáticas, logré catafixiar las modelos por cuantos comics pudieran caber en mi maleta.

Siendo que soy precavido, razoné (¿?) que falange necesitaría un método de transporte de dichos artículos, y que el colmo sería que me exigiera que le regalara la maleta, por lo que me hice de una caja de zapatos, metí los comics y la envolví en cinta canela. En el aeropuerto la gente me veía pasar con mi bien formada barba de candado y mi caja de zapatos en cinta canela y hacían cara de “esta caón va a detonar una bomba, me cai”.

No hubo bomba y tras un vuelto tormentoso llegué ayer por la noche a la perla tapatía. Para esto, el tercer protagonista de nuestra historia, Starkiller, ya me había comentado que en Guadalajara “no estaba haciendo calor”, “está muy nublado”, por lo que desde el avión me envolví en un zarape veteado y gorra térmica y salí dispuesto a afrontar las heladas. ¡Che calor jijo de su maiz! En 10 segundos estaba empapado en sudor, cargando el ladrillo de comics de falange (a quien ya recordaba con gran cariño) y la maleta con mi piyamita y guantecitos pal frijol).

Saliendo del aeropuerto de Guadalajara, la primera señal de que el fin se acerca: dos espectaculares con la frase “Jesús está chido” y la foto de un wey que todo parece, menos el divino redentor.


No existe evidencia científica que lo confirme: mis compañeros de trabajo dicen que soy muy necio, mi madre suele comentarlo y la wife dice que soy una pesadilla.

Yo no me considero así. Que no y que no. Por eso cuando me dijo falange que el lugar donde tenía que comparecer estaba en una zona de la ciudad, pensé “éste tipo que va a saber, yo conozco Guadalajara” y como era de esperarse me conseguí un hotel en el otro extremo de la ciudad.

Todos los días se aprende algo nuevo, y hoy puedo decir que soy capaz de subir y bajar de un automóvil, comer y hasta ir al baño, con una caja de 20 kilos de comics en una mano, una maleta mediana en la otra y el expediente entre las rodillas. Arrastrarme del Samborns donde desayuné a la oficina donde comparecí con material comiquero y dar la explicación al de seguridad de que “no, no es una bomba, son comics” de una forma absolutamente seria es un arte que pocos dominan.

Como mi comparecencia estaba programada a las 9:30, le había pedido a falange vernos a las 11:00 en punto afuerita del Centro Magno, donde está un elefante. Según yo, falange no sabía que yo había realizado un plan alternativo por si me dejaba plantado: había citado a otro distinguido forista de la comunidad, a la misma hora y en el mismo lugar: Starkiller. Poco sabía yo que ambos ya se habían coludido para hacerme una jugarreta.

Mi comparecencia terminó 10:15, con la caja de comics en la cabeza, me monté en las rueditas de la maleta y llegué patinando hasta el lugar de reunión, a eso de las 10:20. “Esta bien llegar temprano” me dije, así a quien llegue primero le puedo encargar el ladrillo mientras voy al baño.

Me senté en una banca justo enfrente del elefante, para mejor dominar la acción. Yo veía pasar hombres y mujeres, y como falange se autonombra “Aquél que es muchos” pensé: en una de esas me manda la versión femenina, la falanja y pues a como están las mujeres de Jalisco... . A pesar de que las ganas de ir al baño aumentaban, decidí ser paciente, todo en pos de evitarme la cargada del ladrillo-bomba.

10:30 Junto al lugar donde me senté había un bote de basura y las moscas sintieron curiosidad por saber si la caja-bomba traería comida. En un inicio las espanté, después de un rato nos hicimos amigos.

Cercanas las 10:50, comencé a mirar fijamente a todo el que pasara, a ver si alguno me reconocía, pero nada...un característico sudor frío me recorría.

11:10 desesperadamente me acerqué a un tipo que se había plantado en el elefante y con voz temblorosa le pregunté: “¿e-eres falange?” “¿No?” “¿Entonces, eres Starkiller?” El tipo me vió con una cara que reflejaba una de dos o “éste tiene una cita a ciegas y además es gay” o “la caja si es una bomba y este terrorista anda buscando su contacto.”

11:30 Kaliman está convencido que tanto falange como Starkiller lo han plantado y decide que nunca jamas en su vida buscará contacto con otro forista. Llora amargamente y se dice “que idiota fui, la wife me lo decía”.

11:35, Kaliman recibe una llamada de Star. La camioneta se ponchó, pero ya vienen para acá. Como no especificaron distancia, Kaliman decide que es muy arriesgado distraerse yendo al baño.

11:45 La situación no mejora...

11:46 Por fin aparece en el horizonte el caballo blanco de Starkiller. A su lado, un muy sonriente falange ambos me saludan como si no me hubieran dejado sin vejiga.

Fiel a mi palabra, no decido si aventarle los 52 Countdown de uno por uno o con todo y caja-bomba, que puede inducir mayor dolor, cuando me percato que unas muletas acompañan a falange. Considero que no es momento para tener mi dulce venganza y me subo a la camioneta. Star me comenta “dice falange que querías ver DK en IMAX, vamos a buscar donde haya”.

Starkiller es un hombre extremadamente amable. No lo conocí antes de sus gemelas, pero tiene ese semblante de hombre agradecido con lo que la vida le ha brindado y a la vez de cansancio acumulado por la tarea de cuidar a dos recién nacidas. En su plática surgen su esposa, sus niñas, nos relata como estuvo a punto de frustrar un robo a su casa, porqué decidió cambiar de trabajo, y resulta que conversamos como viejos conocidos.

Falange es extrovertido, tiene un mil cosas que contar, que preguntar, que debatir. Su inteligencia me impresiona. Me impresiona también lo que me dice: “éste...” me dice mientras hace una mueca de dolor por el esfuerzo de utilizar las muletas “...es como el regalo del alumno pobre. Un alumno no tenía que regalarle a su maestro y le regaló una botella con arena. En la noche el maestro cayó en la cuenta, que la playa mas cercana estaba a cien kilómetros de ahí.”

Llegamos a la mentada IMAX: cine cerrado, siguiente función de DK en inglés, 4:30 PM. Todos estamos de acuerdo en que mejor pretexto para seguir platicando no podría haber y que mejor vamos a comer algo.

Mientras una mega pantalla nos distrae con el concierto de Alizée, se hacen propuestas, se vota, se saca la pajita mas corta para decidir el restaurant. Adivinen quien ganó…

Necesitan un dato importante para esta historia (stay with me on this one): si bien falange no tiene un vozarrón de ultratumba, su voz si es fuerte y se escucha por encima de la de Star y de la mía.

La plaza comercial en la que terminamos, en pos de una sala IMAX que proyectar temprano el Caballero de la Noche (como me acuerdo de Juanga con ese título), es del tamaño de Perisur en el D.F. (no me sé un equivalente en Monterrey, pero es laaaarga, laaarga y con niveles). Por lo que falange sudaba tratando de seguirnos el paso. Cuando vimos que la función era tarde, Star sugirió comprar el periódico en el Samborns que estaba…al otro extremo del lugar. falange cada vez sonreía menos y sudaba mas, pero seguía platicando a todo dar. Contrario a lo que se puede suponer, creo que es la reunión en donde menos hemos hablado de comics. Falange toca todos los temas posibles, aderezándolos siempre con oscuras referencias a los Simpsons.

El periódico nos sirvió para dos cosas, pues donde había función era al otro extremo de la ciudad y decidimos mejor seguir platicando y para ello escoger un lugar donde comer. “Vamos al Sirloin Stockade” dijo falange, todavía esperanzado en que su esfuerzo se viera recompensado con la comida que él esperaba. Aplicando el método de la distracción y aprovechando que una pantallota transmitía el concierto de Alizée, Star y yo lo llevamos a que se sentara un rato mientras decidíamos entre todos los locales que existían.

“He estado corriendo”, dijo falange, “pero me lastimé cuando regresaba a mi casa el lunes pasado”. “Aún así no quería dejar pasar la oportunidad de saludarte personalmente”; eso habla de la calidad de persona que es.

Descubrimos que el Samborns daba la vuelta hasta ese lado de la plaza y nos detuvimos a recordar las revistas que existían hace 10 años, Star a comprar alguna especializada en Star Wars y yo a ver aquellas de mujeres en poca ropa.

falange seguía exigiendo a gritos fuéramos al Sirlon Stockade a aprovecharnos del menú, pero por una jugarreta del destino (y no crean que por imposición mía ) terminamos en el bien amado Hooters.

Una señorita muy amable se acercó y nos preguntó que tomar: con mi voz conquista-meseras de Hooters le dije “una Sol Brava, por favor” (pestañeo de la señorita de Hooters ) “¿no tienen Sol Brava?” (más pestañeo y un “¿Qué quiere tomar?” ). La actitud me pareció sospechosa, pero no dije nada. “Tal vez…” especulé para mis adentros “no existe Sol Brava en Guadalajara” (digo, me ha pasado que varias cervezas locales no existen en el DF). Me resigné a que me enlistara las cervezas que tenía y de entre todas escogí la menos pior.

La plática se tornó a las experiencias de Star en VID, a la razón de nuestro nickname, a la revelación de detalles oscuros de foristas de ayer y hoy; a la coincidencia de que en el foro ante todo se deberían discutir comics; falange y yo retomamos nuestra añeja discusión sobre WW Hulk (reflexión al calce: mientras mas platico con foristas, mas me convenzo que muchas peleas surgen por mal interpretaciones de lo que cada quien postea) y quedamos en hacer un comic juntos próximamente; platica sobre Wall-E, Kung Fu Panda y la nueva era Dreamworks.

Tras una ronda de alitas, estábamos dispuestos ordenar. Star pidió un sándwich, pero cuando me vió optar por mas alitas, me comentó en voz alta y de lado a lado de la mesa “mejor lo cancelo y me convidas”. Todos entendimos que el sándwich había sido cancelado, pero cual fue nuestra sorpresa que el sándwich apareció a la par de las alitas. Star intentó cancelarlo, pero la amable y dulce señorita frunció el ceño y violentamente nos regañó, “que porque no le avisábamos, que si seguíamos con esas tonterías nos iba a pedir amablemente que nos retiráramos”. La razón de su extraño comportamiento fue revelada: traía un aparato para la sordera, lo cual para nada es un problema risible, pero nos había costado tener que pagar el mentado sándwich, cuando tal vez podía habernos informado desde un principio que no nos escuchaba bien.

Falange nos dijo “¿ya ven? Yo pedí un sándwich de queso y con mi voz no va a existir problema, quien los manda hablar como pajaritos”. Cuando la señorita regresó con unos DEDOS de queso y no un SÁNDWICH de queso, un resignado falange no tuvo mas que agregar.

Terminando la comida, Star, a quien no le conocía su afición por las figuras de acción me llevó a Juguetrón a ver el Hulk de 12’ mas bizco que he encontrado en mi vida (de veras que feos monos salieron con esta peli, me cae). Tiempo para un último local de figuras de acción, en donde me encontré esta preciosura:



Una Wanda vestida de novia, basada en el dibujo de Greg Capullo. Dicha figura estaba abierta y normalmente no acostumbro comprarlas así, pero aprovechando la próxima entrega de mi nuevo mueble de comics, y que planeo sacar del blíster a otras figuras que he coleccionado para exhibirlas ahí, decidí comprarla. El dependiente que se ve que no tenía ni idea de cómo se deben tratar estas figuras, desmanteló la base y la empacó en el blíster (llegando a casa la abrí, y las patitas que unen al vitral con los ladrillos fueron arrancadas por el brutal dependiente, por lo que no existe forma de ensamblarlas de manera natural , Star está de testigo que la figura se encontraba completa).

Pagué los 195 que me costó tal preciosura, y en la emoción no me di cuenta que pateaba con singular alegría la pierna mala de falange que para estas alturas ya se preguntaba porque no mejor se había quedado en casita haciendo algo mas divertido (y seguro) como observar el ciclo reproductivo de las amebas.

El tiempo de partir había llegado. En el camino retomamos la buena plática, Star me comenzó a platicar que el personaje Starkiller no es canon y falange nos molestaba diciendo que nos gustan los juguetitos, mientras que muy serios le debatíamos: “no son juguetitos, son figuras de acción”, por lo que falange comentó que ese término fue acuñado por Hasbro y procedimos a explicarle a Star la leyenda urbana “Marvel solicitó a una corte de EUA declarara que los X-Men no son humanos”.

En venganza por molerle su pierna a patadas, falange convenció a Star de botarme en el primer semáforo que encontramos. Solitario y temeroso los vi partir como llegaron: apresuradamente y en medio de música rock y charla amena.

Como me aventaron de la camioneta no tuve tiempo de agradecerles su hospitalidad, el tiempo dedicado, y espero que la experiencia les haya sido tan placentera como a mi. Ojalá algún día lo podamos repetir

EDIT: La última noticia es que falange sigue adolorido de la excesiva caminata, que no olvida la canallada del Sirloin Stockade y que las moscas penetraron el ladrillo de comics comiéndose enteros tres números de Countdown (con lo cual confirmo la calidad de la historia) y mordisqueando un Mighty Avengers.