jueves, 24 de noviembre de 2011

El Archivo CC: “Harry Potter” (30 de Julio de 2011)


Harry Potter es la única serie que me ha hecho querer tener 10 años menos.

Para alguien que leyó el primer libro por curiosidad, un año antes del estreno de la primer película y gracias a un artículo del Reforma (solía tener las primeras ediciones en español de los 7 libros. Digo “solía”, porque Vale destruyó el primero) y quien fue el único que a los 23 años llegó vestido con capa negra a la premiere en CNA (hoy es común, hace 10 años sólo un par de niños llegaron así, por lo que es de las pocas veces que me he sentido fuera de lugar al externar mi afición por algo) y salió decepcionado por ver no una película con tintes infantiles, sino una película que adaptaba las cosas sólo por cumplir y de manera superficial (Askaban es la primera que toma riesgos, que no es literal, que a mi gusto es hasta mejor que el libro).

Le tengo entonces envidia a quien en 2001 tenía 11 años y creció con el personaje. Contrasto mis recuerdos de lo distinto que era ser fan de HP en 2001, cuando apenas había un par de artículos promocionales y mas enfocados en las ilustraciones de los libros de Scholastic y paso a este 2011, donde LaWife que se acaba de hacer tardíamente fan de la serie gracias a “Deathly Hallows”, me pide que la espere mientras se sube por cuarta vez al juego de Harry Potter que inauguraron el año pasado en Islands of Adventure; mientras veo las hordas de veinteañeros vestidos con capa y varita formados durante mas de una hora para, en un centro comercial y a la vista de todo mundo, montarse en una escoba; cuando uno de mis amigos del foro me ha contado en una charla casual haber gastado más de 400 pesos comprando una varita para llevarla al estreno.

Harry Potter tocó a una generación que no fue la mía. Yo estuve ahí accidentalmente, en una época en que también devoré los libros de Alice, Narnia y Lord of the Rings, quizá buscando un sustituto aceptable para lo que hoy sigo reconociendo como mi verdadera pasión: los comics de superhéroes.

He visto variar la percepción de la gente hacia la serie: desde las críticas de que era mala literatura, una copia de otros trabajos previos, que si fomentaba la herejía, que si Rowling era el McDonald´s de la literatura infantil, hasta este empoderamiento de esa generación de veinteañeros que ahora no dejarán que Harry Potter sea olvidado.

Me da gusto. Me da gusto que mientras veo las dos partes de “Deathly Hallows” pienso “ahora si lo hicieron bien”, han por fin captado el potencial que yo vi desperdiciado en la primer entrega y en desarrollo durante los siguientes filmes. Y mientras veo tardíamente esta segunda parte, me da gusto ver algo a la altura de “Return of the King” y recuerdo que ni Lucasfilm fue capaz de superar “Empire Strikes Back” en su última entrega y mucho menos en sus precuelas; por lo que en conjunto diría que Harry Potter es una de las sagas cinematográficas mas sólida de todos los tiempos.

Rowling esta ya en esa larga lista de genios británicos. Al haber creado un mundo propio, con escenarios reconocibles, con hechizos que todos podemos intentar, con personajes que para muchos son mas humanos que el muggle de al lado: Ron, Hermione, Snape (mi favorito desde siempre), Albus Dumbledore, Ginny, Moannig Mirtle, Tom Marvolo, y un largo etcetera.


Les tengo envidia, veinteañeros.

Y pienso en la siguiente generación, esa en donde están mis hijos, quienes jamás han tenido que cazar las preguntas de un periódico por asegurar su boleto en una premiere; quienes no se han desvelado leyendo de jalón la última entrega; quienes no han arrastrado a sus padres a una librería a media noche, ni se han formado por gusto 50 minutos afuera de Ollivanders….pobres muggles: no saben lo que es la verdadera magia. Ojalá pronto llegue un sustituto, que los haga pasar de la risa al llanto en una página, que los haga suspirar con el primer amor y ponderar el valor de la verdadera amistad; que los haga sumergirse en un mundo propio, ajeno a todos esos adultos sin magia; que les dé un lenguaje propio de hechizos, plantas exóticas y mascotas que tal vez encierran un enemigo mortal o un valeroso escudero. Que los haga tener los pelos de punta, mientras se internan por primera vez en alguna cámara secreta, escuchando los susurros de un terrible peligro a través de las paredes. Que inicie como un simple cuento infantil y termine como una de las sagas épicas mas memorables del nuevo siglo.

Hasta siempre, Harry Potter…el niño que vivió.