jueves, 27 de octubre de 2011

La Isla de las Arañas.


Esta semana concluyó Spider-Island, el primer gran cross over a manos de quien espero continúe al mando de Amazing Spider-Man por muchos, muchos años: el genial Dan Slott.

La premisa no es nada que no hayamos visto en el pasado: ¿qué sucedería si de repente las personas comunes y corrientes adquirieran super-poderes?

Eso sucede con Nueva York: la gran manzana se ve de pronto invadida de trepadores de muros, gente que se columpia con telarañas orgánicos, que es superfuerte y tiene sentido arácnido. Como sucede en cualquier sociedad, no por obtener poderes la gente va a comportarse: quienes son buenos tratan de ayudar, y quienes tienen malas intenciones fomentan el caos y el terror.

Slott es neoyorkino, es fanboy y es fan del Hombre Araña. Esos tres elementos lo llevan a captar la esencia de una ciudad cuyos habitantes aman vivir ahí, se precian de lo que son, pero que suelen vivir estresados, enojados y de prisa. Todo lo tapiza con una historia que en general resulta bastante amena y, a pesar de la cantidad de héroes que maneja, bastante fluída y fácil de leer. No por eso no abundan los cameos y los Easter eggs, como cierto personaje que deja todo al azar y que no veíamos desde hace por lo menos unos 15 años…

Slott escribe otra carta de amor a los fans de personaje; la moraleja de la historia es, como alguien dice en el último número, que el tener poderes arácnidos no te hace ser Spider-Man, PETER PARKER es lo que hace a Spidey lo que es: un héroe que hará hasta lo imposible por resolver lo que él toma como un asunto personal.

En el camino tendrá aliados naturales: Reed Richards de Future Foundation, Julia Carpenter y Max Modell y otros inesperados como J.J. Jameson (quien mas que nunca demuestra ser héroe no villano) y Eddie Brock.

Slott va tejiendo todas las historias que ha contado desde el infame BND, con especial énfasis en toda la tecnología y gadgets que se han vuelto ya parte del imaginario del título arácnido, lo que yo llamo pseudo-cienca, al estar mas basada en las happy coincidences que en principios comprobables. No sólo ahora Spidey hace uso de sus vastos conocimientos en física y química, sino que se vale de sus recién aprendidas artes marciales, de las habilidades deductivas de su novia Carlie Cooper y hasta de sus clones, en algo que sólo podría describir como un Spidey-fest: todos los elementos que me atraen del personaje están ahí.

El arte es de Humberto Ramos, dibujante mexicano que me parece sale bastante bien librado, tal vez porque su dibujo siempre me ha resultado un tanto caótico y en esta historia se dedica a retratar el caos. Ojalá y el Hard Cover incluya la historia del FCBD dibujada por el propio Ramos y los prólogos dibujados por Stefano Caselli.

Spider-Island es una buena historia y sobretodo es un excelente comic del Hombre Araña.