miércoles, 26 de noviembre de 2008

Despedida.



Creo que mi abrupta salida del foro merece una explicación más a fondo. Resulta ser que cuando ingresé al HHH Despacho donde laboro, allá por el año de 2000, existían una serie de medidas de disciplina que teníamos que cumplir, y que en cualquier trabajo sonarían obvias: puntualidad, asistencia, prohibido leer el periódico, etc.

Mi esposa a quien conocí en esta oficina tuvo varios problemas y acabó saliendo, por entre otras cosas, utilizar el teléfono para cuestiones personales.

A través de los años se fueron dando diversas concesiones a gente que la oficina quería mantener pero que exigía cosas poco ortodoxas; hasta que lo que parece lógico, dejó de serlo: los pasantes y abogados están todo el día metidos en MSN, hablan por teléfono indiscriminadamente y uno que otro hasta se enoja porque le llamemos la atención.

Aprovechando que me preocupa que el personal instale software ilegal, realicé una serie de políticas de sistemas sin mas razón que cuidar mi fuente de empleo y una de las reglas golpea directamente mi modus operandi: está prohibido navegar en Internet. Hace un par de años, cuando se prohibió tener MSN, fui de los pocos que lo quitó para siempre. Ahora me siento igual de obligado a cumplir mi propia disposición (para que se den una idea del tipo de mentalidad, la borregada ya protestó y el argumento fue “Fermín está todo el día en su foro”).

Viene una limpia de personal, entre otros sale la pasante-que-se-cambió-de-área-porque-no-me-soportaba (me jacto de saber quien durará y no en el despacho) y tal vez las medidas se flexibilicen tras la misma. Pero creo que es momento de que todos cuidemos el lugar de trabajo que tenemos, en vez de estar pateando el pesebre, ¿no creen?

P.D. No es necesariamente una razón, pero RIP le atinó. Andamos buscando otro Kalimancito. Hagan changuitos y esperen noticias.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Do the evolution.


Yo soy un lector de comics que gusta que las cosas se mantengan igual. Eso siempre lo he sabido. No por nada mis historias favoritas en Batman son aquellas atemporales, en donde vemos al personaje fuera de continuidad (no tengo por ejemplo Knightfall), no por nada mis historias favoritas de Spiderman son aquellas que se dieron en un título alternativo: Spectacular, y no en el título principal. Lo reconozco y me acepto: soy un gusano quejumbroso.

Pero muchos fans parecen no aceptar esto. Piden a gritos una evolución en sus personajes. Pues bien, Grant Morrison les dio una patada en el trasero, mis queridos fans insatisfechos: New X-Men.

New X-Men (historia que solo Joe Quesada puedo haber aprobado, ya veo a DeFalco o Harras aceptando algo así en un título regular) inicia con tres números explosivos (literalmente): La inminente extinción del ser humano, la hermana perdida de Charles Xavier, los neo centinelas, Cerebra, el exterminio de Genosha, la segunda mutación, Emma Frost, la relación Scott-Jean, los trajes de motociclista…

En tres números resulta que hay algo tan familiar pero tan perversamente torcido, que los X-Men dejan de ser lo que estábamos acostumbrados (ese culebrón que Claremont fue confeccionando delicadamente número tras número).

Estoy por mi cuarta lectura de “E is for Extincion” y aún no sé que pensar. No sé si son los mejores números de X-Men escritos jamás o una reverenda porquería. Fantomex me levantó una ceja, pero “Riot at Xavier’s” es una de mis historias favoritas de Morrison, cuando él y yo ya nos estábamos sintiendo en confianza con el título. Pero aún así reniego.

Quiero a Emma de White Queen, al Beast con cabeza de cepillo, al Xavier Institute que son todo menos una escuela, a los personajes enamoradizos pero asexuados. Quiero a los mutantes minoría y saber quien es el malo. Quiero spandex amarillo y anteojos (no pupilentes) de cuarzo.

La evolución le va bien a mis hombres X.

martes, 18 de noviembre de 2008

"Denny Crane".


Solía tener un abogado que era todo un personaje. Físicamente era Kingpin, pues parecía ser gordo (de hecho tenía sobrepeso) pero a la vez era una masa humana (de joven había hecho futbol Americano, así que el angelito sabía como cargar todo el peso). Era necio hasta decir basta pero totalmente enamorado de su profesión. A mi me gustan las ciudades de Estados Unidos, pero él enloquecía por una en particular: Boston. Acabó haciendo una maestría allá y largándose a un despachote aquí donde seguro le van a pagar el doble que a mí y lo van a explotar el triple y saldrá un día listo para poner un despacho con la mitad de la cartera de clientes del despachote.

Un día hablando de series de televisión me recomendó Boston Legal. No le hice mucho caso porque me sonó al tipo de series que no soporto. Pero después X-treme la catalogó como la mejor serie que están transmitiendo en este momento.

El viernes me topé con las 4 temporadas en Mix Up a 249 cada una y tímidamente compré la primera (estoy en plan ahorrativo, a ver si ahora si logro comprarme un coche). ¿Cómo decir que me ha devuelto el amor por mi profesión?

Cada capítulo tiene una serie de situaciones en las que un abogado tarde o temprano se ha visto envuelto. Desde Denny Crane quejándose del grosor de los expedientes del nuevo caso que tiene que resolver, las fiestas de despachos norteamericanos, hasta preguntas éticas (aún no es obligatoria la Barra en México. Debería serlo).

Mi esposa y yo nos hemos chutado unos 15 capítulos del sábado para acá. Y si pudiéramos no dormíamos. Y ayer me compré las otras 3. No sea que se acaben.

martes, 11 de noviembre de 2008

Like tears in the rain.



Ahora que he renunciado a mi tiempo comiqueril, he estado revisando todos esos extras en los DVD’s que compro y que nunca veo. Y apenas vi los de Blade Runner. Hay un montón de cosas que desconocía.

Como pienso que Ridley Scott es Dios (Kingdom of Heaven es la única película que puedo decir no me ha gustado y porque me quedé dormido), me sorprendió saber el ambiente bajo el cual se filmó la película: el tipo se pasó del presupuesto, se echó encima a medio staff y estuvo a punto de que lo sacaran del proyecto.

La película originalmente fue un fracaso, al parecer por culpa de un verano saturado en donde E.T. fue rey absoluto de taquilla. Su verdadero éxito vino en los formatos Beta, VHS y subsecuentes, convirtiéndose en un filme de culto, gracias a su visón futurista que hoy día sigue resonando en cosas mas comercialitas como Matrix y en esos comics que reimprime la Heavy Metal.

Delas entrevistas de Edward James Olmos y Daryl Hanna, me sorprendió el grado de libertad que tuvieron para construir sus personajes, lo cual parece ser confirmado por Rutger Hauer, quien si desarrollo por si sólo a Roy Batty (como él sugiere) es un genio.

Harrison Ford me parece un poquito más exagerado, pues según él no le gustó desde un principio la narración en off ni el final feliz. Ahora resulta.

Blade Runner es de esas películas que no me canso de ver y que hoy me sigue pareciendo adelantada a nuestro tiempo.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Radioactivo 98 1/2


Yo no crecí con Rock 101 ni con la magia digital de WFM, hoy W Radio. Mi estación siempre fue y será Radioactivo 98.5. Comandada en un inicio por Martín Hernández ex director de WFM y hoy Director de Z audio (que ha producido cosas como el audio de las películas de González Iñarritu, otro exlocutor del 96.9 ), Radioactivo ha sido el esfuerzo mas importante y maduro (pues cosechó y aprendió de las otras estaciones) de un grupo de locutores por experimentar con los alcances de un medio que pareciera mas limitado que la televisión, pero que resulta todo lo contrario, como algunos de sus promocionales demostraron. 01 Absolutamente Radioactivo - Introduccion.mp3

Por la misma pasaron voces tan memorables como Fernanda Tapia, Jordi Soler o Raúl David Vázquez (Rulo) y quien se convirtiera en el monstruo de la locución con menos de dos décadas de vida: Olallo Rubio.

Si Martín Hernández pretendía meterse en las mentes de sus escuchas, Olallo daba un viaje de ácido durante el cual no pocas veces insultó las buenas conciencias y desconcertó hasta a sus más asiduos seguidores. Fan irremediable de Quentin Tarantino, los Simpson y los comics, Olallo era el equivalente de Howard Stern en México, y a la fecha sus malos imitadores frecuentan las estacioens de “música juvenil”.

Todo mundo recuerda los juguetes radioactivos (http://radioactivo.spaces.live.com/lists/ ), pero la verdad es que éstos eran un microcosmos de los cientos de promos que durante mas de 10 años crearon las voces que pasaron por la misma: desde el “jardín vertical” en donde se invitaba de manera total mente en serio a imaginar un paraíso ecológico en el entonces vacío Hotel de México, hasta 15 Una invitacion a viajar.mp3 , Radioactivo se posicionó como el rey de los autopromocionales.

Famosos fueron sus especiales, no sólo de música, sino de temas que abarcaban las elecciones, el sexo ( 11 Radio Sexo 1.mp3 ), las películas (Cinemalogic) o los días en que se convirtió en Pop Radio para difundir antes que nadie un par de álbumes de U2.

Gracias a Radioactivo conocimos a Radiohead, en su frecuencia se escuchó por vez primera a Pearl Jam y el movimiento Grunge. Fue testigo del surgimiento y caída de Lisa Loeb o Alanis Morrisette y de los escándalos de la gira de Madonna; Por sus micrófonos se promovieron también artistas nacionales con un toque distinto, como Natalia LaFourcade. En Radioactivo supimos del “Proyecto de la Bruja de Blair”, “American Pie” o “Fight Club” y escuchamos completos cientos de álbumes la semana de lanzamiento.

Pedro Ferris nos informó que “un mundo nos vigila”, escuchamos nuevamente la radionovela “Kaliman” (gracias a la cual escogí mi Nick en Comicastle) y Jordi Soler dio un espacio a Raymond Carver, Fernando Pessoa, y Alejandro Jodorowsky.

Dos horas de Brayan, el Dinosaurio y Noctánbulos son palabras que remontan a programas cuyo contenido difícilmente se ha logrado reproducir en una radio mas interesada en vender lo que los patrocinadores quieren escuchar que sacar del letargo mental a sus radioescuchas.

En abril de 2004, Radioactivo 98.5 dejó de existir (a ritmo de "reves/yo soy"), para dar paso a una estación de noticias. Un poco de magia se perdió en el mundo y yo me sentí un poco mas viejo.

jueves, 6 de noviembre de 2008

Saturación.


Eventualmente todo aficionado a algo llega a éste punto. Por un lado el aumento del dólar, por otro, el cambio de horario que hace que a la hora que llego a casa lo menos que quiera sea abrir un comic. Pero estoy saturado.

Mi primer síntoma fue empezar a buscar libros que no he leído, como “la Reina del Sur”. El segundo fue ir hoy a la tienda de comics y comprarme únicamente dos, que leí de mala gana y cuyas continuaciones ya decidí no voy a leer.

Creo que es tiempo de volverme a alejar del medio. Y se anuncia recorte de personal en el área de reprints de Marvel XD.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Estoy enamorado de...

La dentista de éste comercial:



Y la Supernómina Santander. http://www.santander.com.mx/cmpgns/sprnmn/popup.html

Estoy loco lo sé. Pero estas linduras me quitan el sueño.

martes, 4 de noviembre de 2008

Cuatro mil dólares.



Eso vale el arte original a lápiz de las páginas 2 y 3 de Secret Invasion No. 7, autoría de Leinil Francis Yu.

Cua.tro.mil. dólares.

Como el enganche de un auto compacto, como gastarse 1400 pesos en comics durante 40 semanas. Y es el arte a lápiz de uno de los peores dibujantes de éstos momentos.

No quiero imaginar lo que cuesta el arte de verdaderos artistas, como Ivan Reis.

Erré la profesión. Yo iba para dibujante.
Que me devuelvan mi dinero :(

lunes, 3 de noviembre de 2008

Pues no le ví el chiste.


A mediados de los 80’s apareció en las páginas de la revista catorcenal Batman de Vid, la Liga de la Justicia. Emergiendo del cross over Legends, esta nueva liga estaba conformada por Black Canary (enfundada en un disfraz que bien pudo haber salido en un video de Weird Al Yankovic), Captain Marvel, Blue Beetle, Doctor Fate y Guy Gardner. Escrita por Keith Giffen y JM Dematteis y con un excelente storytelling de Kevin Maguire, cuyo arte es fácilmente reconocible, esta serie pretendía un acercamiento humorístico a los comics de superhéroes. Si alguien ha leído mas de un comic de Keith Giffen, sabe que el tipo es una enciclopedia viviente y puede darse el lujo de utilizar un montón de personajes de segunda, que nomás le interesan a él, para contar una historia sobre un montón de fracasados y atiborrarla de chistes.

El problema es que este equipo se llamaba “LA LIGA DE LA JUSTICIA”, nombre tras el cual se suponen están los héroes mas icónicos y representativos del universo DC y el equipo mas famoso en la historia de los comics.

Y ahí estaba un patanazo como Guy Gardner (que a la fecha me parece un Wolverine hecho al vapor), un par de personajes que me resultaban irrelevantes, como Black Canary y Shazam y el único miembro fundador interesante en ésta Liga, Martian Manhunter. Giffen tuvo el tino de incluir a Batman, en un momento en que los títulos del murciélago eran de lo mas oscuros y decadentes, por lo que parecía que estábamos leyendo a otro personaje.

La única dinámica que para mí se volvió memorable fue Blue Beetle y Booster Gold. Ese par era muy divertido, y representaba perfecto lo que es la amistad. Pero la JLA siempre se mereció un título como el que años después le daría Morrison, no una comedia de errores como le dio Giffen y a mi por lo menos me alienó y mi desinterés por la liga duraría hasta Identity Crisis.

Estoy leyendo “Formerly know as…”, la miniserie que cuenta como Maxwell Lord reúne nuevamente a varios superhéroes segundones, esta vez para hacer una especie de “Heroes for hire”.

Nuevamente encuentro los gags y las dinámicas en las que Giffen envolvía al grupo, los personajes segundones y el insoportable carácter de Lord. Sólo que el título viene como una miniserie, alejada de la “verdadera” Justice League y así funciona de maravilla: puedes meterte con los juguetes, mientras no sean los juguetes que importan.