lunes, 15 de diciembre de 2008

Mark Millar’s weekend.


Mark Millar es de esos escritores que normalmente no tolero. Aún así, como Bendis, tiene un par de cosas que me gustan mucho. Para hablar de números aislados está ese que hizo para MK: Spiderman, donde Elektro le acomoda la madrina de su vida al querido artrópodo. Ultimates no me gusta, pero hay dos números de Ultimates 2 que me gustan mucho: aquel donde Pym se entrevista (y se encama) con los Defenders y el juicio de Bruce Banner (Yo si juré que le darían carretera). Le quitó todos esos momentos ñoños que el juicio original de Hulk traía y nos dio un gran final.

Hablando de miniseries, “1985” es una carta de amor a los comics, a nuestra infancia y a lo que ser fanboy representa. Es un trabajo que pasó casi desapercibido, pero en lo personal me pareció de lo mejor que leí este año.

Este fin de semana sin ninguna razón en particular volví a leer “Wolverine: Enemy of the State”. Para mi Wolverine nunca ha sido un personaje demasiado complejo (y no debería de serlo, después de todo es un salvaje con garras de adamantio), un mutante que si se ha vuelto protagónico es porque tiene un montón de fans, pero la verdad mientras menos se sepa de él y mientras menos hable en una historia, mejor. El Wolverine de Millar es eso: una máquina de matar, sin moral, sin remordimientos y se junta con un montón de tipos de su clase: el John Wayne de S.H.I.E.L.D., Nick Fury; Elektra e HIDRA. Millar tiene a bien crear al Gorgón, un enemigo digno de Logan y contarnos un baño de sangre que involucra la destrucción del Helicarrier, tiburones, Centinelas matando ninjas, la muerte de un montón de personajes de segunda (incluyendo Northstar) y mas de quinientos mil enemigos eliminados por el chaparrito.

El arte es deliciosa: John Romita JR y Klaus Janson. Dibujando un centenar de personajes Marvel. Un agasajo visual.

Acabando, calientito de haberla leído, la wife propuso por mera coincidencia, ir al Blockbuster y rentar “Wanted”. No he leído la historia original y tal vez nunca lo haga. Pero Wanted es una película muy al estilo de Enemy of the State: un montón de balazos, sangre y escenas del género “ah que Xalada” que tanto gustan. Ambas historias son pura violencia sin sentido, pero para pasar un domingo entretenido, en víspera de las próximas vacaciones no están mal.