lunes, 3 de noviembre de 2008

Pues no le ví el chiste.


A mediados de los 80’s apareció en las páginas de la revista catorcenal Batman de Vid, la Liga de la Justicia. Emergiendo del cross over Legends, esta nueva liga estaba conformada por Black Canary (enfundada en un disfraz que bien pudo haber salido en un video de Weird Al Yankovic), Captain Marvel, Blue Beetle, Doctor Fate y Guy Gardner. Escrita por Keith Giffen y JM Dematteis y con un excelente storytelling de Kevin Maguire, cuyo arte es fácilmente reconocible, esta serie pretendía un acercamiento humorístico a los comics de superhéroes. Si alguien ha leído mas de un comic de Keith Giffen, sabe que el tipo es una enciclopedia viviente y puede darse el lujo de utilizar un montón de personajes de segunda, que nomás le interesan a él, para contar una historia sobre un montón de fracasados y atiborrarla de chistes.

El problema es que este equipo se llamaba “LA LIGA DE LA JUSTICIA”, nombre tras el cual se suponen están los héroes mas icónicos y representativos del universo DC y el equipo mas famoso en la historia de los comics.

Y ahí estaba un patanazo como Guy Gardner (que a la fecha me parece un Wolverine hecho al vapor), un par de personajes que me resultaban irrelevantes, como Black Canary y Shazam y el único miembro fundador interesante en ésta Liga, Martian Manhunter. Giffen tuvo el tino de incluir a Batman, en un momento en que los títulos del murciélago eran de lo mas oscuros y decadentes, por lo que parecía que estábamos leyendo a otro personaje.

La única dinámica que para mí se volvió memorable fue Blue Beetle y Booster Gold. Ese par era muy divertido, y representaba perfecto lo que es la amistad. Pero la JLA siempre se mereció un título como el que años después le daría Morrison, no una comedia de errores como le dio Giffen y a mi por lo menos me alienó y mi desinterés por la liga duraría hasta Identity Crisis.

Estoy leyendo “Formerly know as…”, la miniserie que cuenta como Maxwell Lord reúne nuevamente a varios superhéroes segundones, esta vez para hacer una especie de “Heroes for hire”.

Nuevamente encuentro los gags y las dinámicas en las que Giffen envolvía al grupo, los personajes segundones y el insoportable carácter de Lord. Sólo que el título viene como una miniserie, alejada de la “verdadera” Justice League y así funciona de maravilla: puedes meterte con los juguetes, mientras no sean los juguetes que importan.

2 comentarios:

Dan Campos dijo...

¡Hereje! ¡Hereje!

¡Ja, ja! Ni que puedo decir, la verdad. En su momento disfrute mucho esa encarnación de la liga, y pues la verdad que debió pasar esa epoca para tener otras mejores. Digo... por ahi hubo la JL de Detroit.

Tal vez sea la nostalgia, la JLI y la JLE me parecieron bastante entretenidas en su momento. Es cierto que varios de los gags y momentos pierden vigencia pero hay cosas como el enfrentamiento con la primer reina abeja, la aparición de Dimitri y Gnort o el golpe de Batman a Guy son clásicos.

HellSpawn dijo...

En lo personal. Esa Liga me fascina.. me parece incrblemente divertida y como dices, llena de gags, situaciones tanto comicas como de accion..
Relacion entre personajes que no he visto en mucho tiempo, ademas de darle peso a todos y no poner a 2-3 al tope y el resto de heroes que nomaspasan lista y se regresan al rincon.
Aunque, puedo entender tu punto de vista.. la Liga de la justicia reune o debe reunir a los mejores y no tratar temas que no sean del mismo nivel de susparticipantes..cosas iconicas, megaeventos.
Y esta JL es un grupo mixto que si enfrenta situaciones heroicas, pero no al nivel gigantesco que debiera.
Aun asi, para mi es un comic extremadamente divertido.
El formerly lo tengo también fue como un regreso a leer algo divertido entre tanto Grm y Gritty.