martes, 18 de noviembre de 2008

"Denny Crane".


Solía tener un abogado que era todo un personaje. Físicamente era Kingpin, pues parecía ser gordo (de hecho tenía sobrepeso) pero a la vez era una masa humana (de joven había hecho futbol Americano, así que el angelito sabía como cargar todo el peso). Era necio hasta decir basta pero totalmente enamorado de su profesión. A mi me gustan las ciudades de Estados Unidos, pero él enloquecía por una en particular: Boston. Acabó haciendo una maestría allá y largándose a un despachote aquí donde seguro le van a pagar el doble que a mí y lo van a explotar el triple y saldrá un día listo para poner un despacho con la mitad de la cartera de clientes del despachote.

Un día hablando de series de televisión me recomendó Boston Legal. No le hice mucho caso porque me sonó al tipo de series que no soporto. Pero después X-treme la catalogó como la mejor serie que están transmitiendo en este momento.

El viernes me topé con las 4 temporadas en Mix Up a 249 cada una y tímidamente compré la primera (estoy en plan ahorrativo, a ver si ahora si logro comprarme un coche). ¿Cómo decir que me ha devuelto el amor por mi profesión?

Cada capítulo tiene una serie de situaciones en las que un abogado tarde o temprano se ha visto envuelto. Desde Denny Crane quejándose del grosor de los expedientes del nuevo caso que tiene que resolver, las fiestas de despachos norteamericanos, hasta preguntas éticas (aún no es obligatoria la Barra en México. Debería serlo).

Mi esposa y yo nos hemos chutado unos 15 capítulos del sábado para acá. Y si pudiéramos no dormíamos. Y ayer me compré las otras 3. No sea que se acaben.

1 comentario:

Hector dijo...

15 episodios? Creo que te gusto.

Lo que me encanta de esta serie es lo increiblemente liberal que es, siempre se puede contar con que David Kelley le ponga unos argumentos de cierre estupendos a Alan reflejando el dilema moral del episodio. Creo que ha habido muy pocos en los que he estado en desacuerdo.

Me quede esperando a que saliera Nimoy. :(