lunes, 6 de octubre de 2008

Viviendo en Zur-en-arrh.


Batman para mi es el antihéroe de Year One de Miller. Un tipo duro entrenado en las disciplinas mas importantes, lo que hace que, a pesar de no tener poderes, sea un miembro fundamental de la JLA. Por eso es que para mi, las historias pre crisis de Batman simplemente no pasaron.

Las historias de la golden age han sido reimaginadas en su mayoría, integrando elementos que las originales no tuvieron, como la Baticueva, y en su mayoría están mejor producidas y contadas. La silver age fue tan abrumadoramente estúpida, que simplemente no funciona para mi personaje favorito de DC. Y los setentas son demasiado existenciales y Bruce Wayne era insufrible. Por eso es que en mi cabeza, DC y en especial Batman surgió por generación espontánea en 1986, tras la crisis de crisis.

Grant Morrison sin embargo tiene otra idea. Si han escuchado que éste tipo es la última Coca Cola en el desierto, es porque así es.

Este escritor llena sus historias de referencias, simbolismos y leyes quánticas. No da paso sin huarache y hay veces que las frases mas elementales retumban en el universo una y otra vez. Considero que un buen escritor es capaz de ver la fotografía completa antes de siquiera escribir el primer número y Morrison es de esos: ya desde 52 empezó a hilar la compleja telaraña que es su run en Batman y que llega a su (¿primer?) climax en Batman R.I.P.

La tarea de Morrison ha sido explicar setenta años de historias de Batman en poco mas de veinte números, y hacerlo de forma en que uno quiera salir corriendo a atiborrarse de comics de la Silver Age encontrándole la lógica a historias que en principio no las tenían y que estaban pensadas para un público infantil; algo diametralmente opuesto a Batman R.I.P., Black Glove y a todas las escenas que se han vuelto parte de mis pesadillas y que me llevan a pensar que si no fuera por el run de Brubaker en el Captain America, Batman es lo mejor que leeré esta década.

El encapuchado no se ha vuelto mas cursi ni ha regresado a lo campy. Por el contrario es, gracias a Grant, un personaje mas rico, con una psique mas completa y parece mentira, con bagaje que no desperdicia ninguna época, sino que las integra de manera perfecta.

1 comentario:

Dan Campos dijo...

Y es precisamente lo chido de Morrison, que en vez de negar o dar un borrón y cuenta nueva a un personaje, le da sentido a sus historias para que con nueva luz adquieran otro significado.

¿Quién hubiera pensado que el Bat-mite pudiera funcionar de manera coherente y lógica? Tan simple como eso.